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miércoles, 19 de julio de 2023

Morir de día (2010)




Directores: Laia Manresa i Sergi Dies
España, 2010, 98 minutos

Morir de día (2010) de Laia Manresa


El siempre lúcido Pau Riba habla en un momento determinado de Morir de día (2010) de una "guerra contra el Sistema" en la que aquellos jóvenes, los que pululaban por la Barcelona underground de finales de los sesenta y primeros setenta, tenían todas las de perder. Sin embargo, el combate, pese a la desigualdad entre sus contrincantes, se llevó igualmente a cabo dejando tras de sí unas consecuencias que el presente documental (iniciativa, como en tantas otras ocasiones, del Máster de la Universidad Pompeu Fabra) analizaba desde un posicionamiento tan insólito como valiente.

Porque los muchos testimonios que van desfilando ante la cámara coinciden en señalar que la efervescencia artística y social que se hallaba por aquel entonces en pleno auge sería literalmente borrada del mapa a partir de la Transición y, sobre todo, con el posterior lavado de imagen a que fue sometida la ciudad con motivo de los Juegos Olímpicos del 92.



No obstante, si hay un elemento que define la estructura del relato hasta constituir la esencia del mismo es la lectura en voz alta de textos escritos por cuatro visionarios que tuvieron la mala fortuna de fallecer prematuramente por culpa de la heroína, una droga cuyo estigma, vinculado a la marginalidad, no se corresponde en absoluto con las inquietudes intelectuales de quienes la introdujeron en la capital catalana. Y así, las palabras de Juanjo Voltas (1960-1991), Pau Malvido (1948-1994), Mercè Pastor (1950-1995) y Pepe Sales (1954-1994) dibujan un escenario bastante preciso de lo que fue la contracultura.

Hay de hecho todo un sustrato libertario que se percibe de principio a fin de Morir de día, un proyecto bautizado con un verso de Vicente Aleixandre y que el cineasta Joaquim Jordà dejó esbozado poco antes de su muerte. Laia Manresa, coguionista de la mayor parte de sus últimos trabajos, fue la encargada, junto con el montador Sergi Dies, de darle forma con la mira puesta en dejar de lado falsos mitos para así reivindicar la herencia de una generación brillantísima a la que el sida y las sobredosis condenaron a un malditismo profundamente injusto.



domingo, 30 de mayo de 2021

Biotaxia (1968)




Director: José María Nunes
España, 1968, 105 minutos

Biotaxia (1968) de José María Nunes


Dos advertencias encabezan los créditos iniciales de Biotaxia (1968): "Rodada en la Barcelona de Gaudí" y, acto seguido, "Intento de análisis para clasificar a un ser viviente." Luego la voz en off del actor José María Blanco (cuando aún se hacía llamar Pablo Busoms) concreta los datos definitorios de la protagonista como si los dictara para que alguien los teclee en una máquina de escribir: "Una mujer: personaje creado en una tarde de borrachera por los barrios del puerto de Barcelona. Nombre: María López. 30 años. Estado: casada. Señales características: una vieja cicatriz de apendicitis y una más reciente cicatriz de cesárea". Un primer plano del rostro de Núria Espert inunda la pantalla durante varios minutos. Recurso que volverá a repetirse más adelante, incluso en la secuencia final.

El escaso argumento de la película se resume en que una afamada actriz de teatro, cansada de la vacuidad de su propia existencia burguesa, rememora la aventura que vivió con un joven amante al que, en última instancia, saldrá a buscar por la ciudad. Poco diálogo propiamente dicho frente a un raudal de logorrea que, sin embargo, deja pinceladas tan lúcidas como las que siguen: "Un día de éstos te sentirás anulada por tu felicidad" o "Vete y escóndete en esa felicidad de tomar café en el salón después de las comidas […] Has pensado estar en las luchas y después has tenido que avergonzarte de huir. Has querido demostrar que sufrías por los que sufren, desde tu vagón blindado y acolchado".



Siendo el más proletario de los cineastas de la Escuela de Barcelona, la relación de Nunes con la Gauche Divine tenía que ser forzosamente tensa. O por lo menos incómoda. De ahí la actitud hostil del joven frente a los valores burgueses que encarna su amante por más que ésta se las dé de artista comprometida: "Tú eres la hipocresía. Y esta noche leerás, hasta el amanecer, el último libro prohibido que leen todos los esnobs que juegan a ser intelectuales progresistas..."

Con Biotaxia, Nunes inicia el viaje sin retorno hacia los márgenes del cine entendido, según una teoría un tanto críptica ideada por él mismo, como séptimo sentido: el vehículo que le permitía plasmar en imágenes una sensibilidad anarquista tan revolucionaria como poética. Tal vez por ello decidiera ubicar la "acción" (si es que así puede llamarse a las largas diatribas de sus personajes) en el terrado de la Pedrera, el interior de la cripta de la Colonia Güell o frente a la fachada de la Sagrada Familia. Espacios, todos ellos, cargados de simbología, en clara oposición con las tabernas portuarias adonde irá a parar María en busca del tiempo perdido que ya nunca regresará.



viernes, 14 de diciembre de 2018

Liberxina 90 (1970)




Director: Carlos Durán
España, 1970, 85 minutos

Liberxina 90 (1970) de Carlos Durán


Pues, como no podían hacer Victor Hugo, los miembros de la Escuela de Barcelona se dedicaron sistemáticamente a hacer Mallarmé... Tal y como sucede con la práctica mayoría de filmes surgidos al calor de aquel movimiento, Liberxina 90 responde, punto por punto, a unos parámetros experimentales de los que hoy muchos abominan. En cualquier caso, la exposición LIBERXINA, Pop y nuevos comportamientos artísticos, 1966-1971, que podrá verse en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) hasta el 22 de abril del año que viene, toma su nombre de esta película del malogrado Carlos Durán.

Por desgracia, el malditismo que habitualmente rodea el legado de quienes, a finales de la década de los sesenta y primeros setenta, se atrevieron a imaginar un cine innovador desde el seno de la barcelonesa Gauche divine termina por traducirse, con demasiada frecuencia, en la invisibilidad de un buen puñado de títulos que hoy merecerían ser reivindicados como capítulo esencial de nuestro patrimonio fílmico.

William Pirie junto a Romy en un chiringuito de la Barceloneta

Porque imaginar una droga en forma de gas con la propiedad de hacer que las masas piensen por sí mismas era (y, en buena medida, sigue siendo) un planteamiento tan inaudito como revolucionario. En ese sentido, el guion coescrito por el propio Carlos Durán y Joaquim Jordà planteaba un escenario entre futurista y distópico que apenas difiere del de Fata/Morgana (1966), filme mítico del mismo período que dirigiera Vicente Aranda a partir de un relato de Gonzalo Suárez.

Las localizaciones iniciales de Liberxina 90 pueden hacernos pensar en el Antonioni de Il deserto rosso (1964) y, sobre todo, de L'eclisse (1962) cuando, posteriormente, la acción se traslade a una fría barriada de bloques de pisos. También hay algo del Godard de La Chinoise (1967) en la escena en la que los protagonistas lanzan proclamas subversivas desde el salón de su apartamento mientras de fondo suena una canción de Pau Riba. En fin, huelga decir que la censura franquista, tras un kafkiano y tortuoso procedimiento, impuso que se cortase la copia que se proyectó en el Festival de Venecia para, por último, acabar condenando la cinta a un ominoso ostracismo del que ya nunca se recuperaría.


jueves, 3 de mayo de 2018

Tempestad (2016)




Directora: Tatiana Huezo
Méjico, 2016, 105 minutos

Tempestad (2016) de Tatiana Huezo


Con motivo de la conmemoración de los veinte años del Máster en Documental de Creación de la Universidad Pompeu Fabra, la Filmoteca de Catalunya proyectaba esta tarde el filme Tespestad, de la mejicana Tatiana Huezo, en el marco del D'A Film Festival, que está teniendo lugar estos días en la capital catalana. La elección, por descontado, no ha sido casual, ya que Huezo fue alumna del Máster, al que llegaría tras haber escrito una carta al mítico Joaquim Jordà, quien intercedió para que la aceptasen.

Tempestad, candidata al Oscar y al Goya, ganadora del premio Ariel a la mejor dirección y al mejor documental, narra la historia de dos mujeres unidas por la desgracia: una de ellas, trabajadora del Aeropuerto Internacional de Cancún, fue condenada a ir a la cárcel por presunta pertenencia a una trama vinculada a la inmigración ilegal; a la otra, artista de circo, le secuestraron a su hija, supuestamente para ser utilizada por una red de trata de blancas.



Sin embargo, el relato de ambas terminará confundiéndose, toda vez que es la voz en off de la propia Tatiana Huezo la que refiere sus respectivos testimonios sin que lleguemos a ver en ningún momento el rostro de ninguna de las dos. Una forma como otra cualquiera de preservar su identidad en un país, el Méjico de hoy día, en el que la violencia machista se ceba con especial crueldad sobre sus víctimas.

Estampas de la vida penitenciaria que se suceden, conforme avanza la acción, con el telón de fondo de las intensas lluvias causadas por El Niño como consecuencia del cambio climático. «¡Perded toda esperanza los que aquí entráis!», aparece escrito sobre el pórtico de acceso al presidio, en alusión a los célebres versos de Dante en el canto tercero del Infierno de la Divina Comedia. Porque el estilo de Huezo tiene mucho de poesía visual, como se verá en la última secuencia: el cuerpo desnudo de una mujer a la que le falta la pierna derecha flotando sobre las aguas de una sima desde cuyo fondo se captura su silueta recortada contra el cielo.


domingo, 28 de enero de 2018

Dante no es únicamente severo (1967)




Directores: Jacinto Esteva y Joaquim Jordà
España, 1967, 75 minutos

Dante no es únicamente severo (1967) de Jacinto Esteva y Joaquim Jordà


Se ha repetido tantas veces aquello de que "Como no nos dejan hacer Victor Hugo, hagamos Mallarmé", que al final se ha terminado por considerar que la Escuela de Barcelona fue apenas un pecado de juventud de cuatro hijos de papá ociosos, acaso una gamberrada de la que conviene avergonzarse: craso error. Cualquiera que se acerque libre de prejuicios a una película como Dante no es únicamente severo forzosamente habrá de rendirse a la evidencia de que la verdadera vanguardia no era sólo la de Godard y compañía, sino sobre todo ésta.



Y no aparece en un momento cualquiera: además de la antesala del mayo francés y del Verano del Amor en San Francisco, 1967 es el año en el que se publican el primer álbum de Pink Floyd (The Piper at the Gates of Dawn) y el Sgt. Pepper's de los Beatles. Es decir: la contracultura llega a su auge, inundando de mensajes Pop tanto la publicidad como el arte en general. Y todo ese ambiente de ruptura generacional se respira (valga la sinestesia) en las imágenes filmadas por Esteva y Jordà.



También la Barcelona que capta su objetivo es el centro neurálgico de todo ese movimiento en lo que al Estado Español se refiere, vía de entrada (siempre que la censura lo permitiese) de nuevas tendencias por lo general mal asimiladas cuando no abiertamente rechazadas por el gran público. La capital catalana era, por aquel entonces, una especie de París de andar por casa en el que convivieron los novelistas sudamericanos del boom con la Gauche Divine de Boccaccio.

En su afán por contar historias, Serena Vergano encarna a una
especie de Scheherezade posmoderna

Pero lo curioso del caso, volviendo a Dante no es únicamente severo, es que aparte de las influencias confesas (hacia el final, Serena Vergano repasa la cartelera puntuando algunos títulos exhibidos en cines como el Comedia, el Alexandra y otros hoy, por desgracia, desaparecidos) se aprecia en determinados momentos un afán evidente de retomar el espíritu surrealista del Buñuel de Un chien andalou. Los continuos insertos de una operación de córnea así parecen indicarlo, de la misma manera que la metamorfosis de la mujer en otras es asimismo bastante buñueliana, con la salvedad de que Ese oscuro objeto del deseo es diez años posterior... ¿Simple coincidencia o pudo el genio de Calanda haberse inspirado en estos jóvenes diletantes? Poco importa: lo significativo es la conexión intelectual, la similar actitud iconoclasta que les llevó, en diferentes circunstancias históricas, a adoptar soluciones visualmente parecidas.



jueves, 2 de noviembre de 2017

Jacinto Esteva y el cine








La flamante publicación en DVD de la obra completa de Jacinto Esteva Grewe (1936-1985) ha motivado este acto de presentación celebrado en la Sala Laya de la Filmoteca de Catalunya, cuyo Centro de Conservación y Restauración ha contribuido a la hora de recuperar buena parte de los materiales recopilados. Auspiciada por Cameo y con la colaboración de Únicamente Severo Films, la edición consta de cuatro discos y un libreto de setenta y dos páginas debidamente comentados en catalán, castellano, francés e inglés.

Presentan Esteve Riambau, Luis Estevao y Daria Esteva (hija del homenajeado), extraña coincidencia de nombres que ha hecho bromear al director de la casa a propósito de lo que parece un guiño del destino. En todo caso, con la sesión de hoy se culmina un proceso que arrancó en 2014 con la exposición A l'ombra de l'últim arbre, que le dedicó la Filmoteca entre el 21 de febrero y el 15 de junio de aquel año.

Daria Esteva con Antonio Cores


Por último, los asistentes hemos podido ver una breve selección de algunas de las imágenes, varias de ellas inéditas (como una cacería de búfalos en África), incluidas en el DVD hoy presentado. A continuación, detallamos su contenido:

1. Notes sur l'émigration. Espagne, 1960 (de Jacinto Esteva y Paolo Brunatto).
2. Presentación realizada por Juan Goytisolo en la Filmoteca de Catalunya el jueves 24 de enero de 2013.
3. Tráiler de Lejos de los árboles (1972).
4. Entrevista a Juan Amorós.
5. Conferencia de Manuel Delgado.
6. Tráiler de Dante no es únicamente severo (1967).
7. Anuncios publicitarios dirigidos por Jacinto Esteva:
    "Cadena Lucarda"
    "Establecimientos Quillet"
    "Televisores Goldberg"
    "Pijamas Nerva"
8. El hijo de María (con Núria Espert).
9. Después del diluvio (1968), entrevista a Juan Amorós.
10. Tráiler de Metamorfosis (1970).
11. Mozambique: Del arca de Noé al pirata Rhodes.
12. La isla de los esclavos / La isla de las lágrimas. Entrevista a Antonio Cores
13. Ebra Safaris (República Centroafricana): entrevistas a Julio Garriga y Amado Rodríguez.
14. Preparativos de la exposición organizada por Filmoteca de Catalunya en 2014.


domingo, 20 de noviembre de 2016

Del amor y otras soledades (1969)




Director: Basilio Martín Patino
España, 1969, 99 minutos


MARÍA: ¿Cómo se explica entonces la superioridad del hombre? 
PSICÓLOGA: Es que, científicamente, no puede explicarse. A no ser que tenga la cabeza más grande y algunos músculos más potentes... 
MARÍA: ¿Quién lo iba a decir? 
PSICÓLOGA: ¿Te sorprende? Sobre la mujer no se escriben más que vulgaridades y cursilerías. Tópicos. Después, somos nosotras mismas las que terminamos aceptando el papel de objetos al servicio del hombre. Lo cual, no quita para que yo, particularmente, en mi consulta, prefiera tratar a los hombres. Son menos tortuosos. Es lógico. Bueno... Ten en cuenta cómo hemos sido educadas desde nuestra infancia. Nuestro papel en la sociedad. Todo eso que nos ha condicionado alrededor. Que nos sigue condicionando.

Tras el éxito de Nueve cartas a Berta, Basilio Martín Patino acometía un filme más ambicioso en cuanto a la producción y el reparto. Coescrita junto a Juan Miguel Lamet, Del amor y otras soledades (que no demonios: la novela de García Márquez es muy posterior) contó con la participación de la italiana Lucía Bosé (María) y del argentino Carlos Estrada (Alejandro), ambos precedidos por sus notables trabajos en filmes hoy míticos como Muerte de un ciclista o La tía Tula, respectivamente.

Anticipándose en cuatro años a los Secretos de un matrimonio (Scener ur ett äktenskap, 1973) de Bergman, Martín Patino radiografía un maduro matrimonio burgués que hace aguas por todas partes, pese a estrenar un lujoso chalé y a que aún experimenten episodios puntuales de pasión. Pero la rutina se impone y cada cual irá detestando al otro de forma inexorable. Sobre todo ella, quien acusa a su marido de estar más pendiente de triunfar como economista que no de mantener vivo el deseo que un día los unió.

Lucía Bosé

Del amor y otras soledades fue muy probablemente un tímido intento desde el interior de España de conectar el Nuevo Cine Español con la Escuela de Barcelona. No en vano, podemos ver en distintos papeles al también cineasta Joaquim Jordà (amigo de la pareja), la escritora Maria Aurèlia Capmany (Psicóloga), el recientemente fallecido Iván Tubau (aunque éste ya intervino en Nueve cartas a Berta) o incluso escuchar de fondo algunas canciones de Quico Pi de la Serra. Pero, por si no fuera poco, intervienen asimismo el compositor Carmelo Bernaola (Fernando), la cantautora Rosa León (universitaria), el cantaor José Menese actuando en un tablao y hasta Marisol en un breve cameo. Así, invitando a participar a destacados miembros de la intelectualidad se pretendía quizá darle una mayor credibilidad a la historia.

Por dicho afán de modernidad, es ésta una película que conecta con otras rodadas en el mismo período, como por ejemplo Un, dos, tres... al escondite inglés de Zulueta o, sobre todo, Me enveneno de azules de Regueiro. Con esta última comparte el gusto por las localizaciones urbanas, especialmente en edificios de diseño vanguardista. Lo cual nos lleva, de nuevo, a suponer que ésa era la imagen que desde el cine español se quería proyectar al exterior, a través de la participación en festivales. En todo caso, de lo que no cabe duda es del atrevimiento de un guion en el que se habla abiertamente de separación o sexualidad, al tiempo que se reclama un papel menos sumiso para la mujer.

Maria Aurèlia Capmany

sábado, 5 de septiembre de 2015

Cambio de sexo (1977)




Director: Vicente Aranda
España, 1977, 108 minutos

Cambio de sexo (1977) de Vicente Aranda


La España cateta se despertaba de un largo letargo a finales de los setenta, tras el cual afloraban realidades que pocos años antes habrían sido inimaginables en una pantalla. En Cambio de sexo (1977) Vicente Aranda muestra una parte de la Barcelona más underground (personificada en Bibi Andersen y los clubs nocturnos de las Ramblas y el Paralelo, como el Starlet), al tiempo que inicia su colaboración con una jovencísima Victoria Abril.

De todas formas, y a pesar de lo aparentemente morboso del film (empezando por su título), hay que subrayar el empeño del director por tratar el tema con extrema delicadeza y rigor. Así sucede, por ejemplo, con la explicación casi documental de la operación a la que se someterá José María o con la actitud comprensiva de algunos personajes que le ayudarán a abrirse camino: su hermana Lolita, doña Pilar (Rafaela Aparicio), la propia Bibi en un principio o Durán (Lou Castel). Tal variedad contrasta con la menor proporción de caracteres hostiles, de los que la brutalidad despiadada del padre (Fernando Sancho) acaba motivando la huida del chico.

No era esta la primera vez, sin embargo, que el cine español había tratado un tema semejante. En Mi querida señorita (1972) Jaime de Armiñán relataba el proceso inverso: el de una mujer (interpretada por José Luis López Vázquez) que con más de cuarenta años descubre que es realmente un hombre.

Con guion del también cineasta Joaquim Jordà, Carlos Durán y el mismo Aranda y fotografía del gran Néstor Almendros, Cambio de sexo iba todavía más allá en lo explícito de su contenido. También era ya otra época, en plena transición, lo cual explica el carácter transgresor de películas que, como esta, estaban allanando el camino para el desembarco, en un futuro inmediato, de Almodóvar o de filmes de temática similar como Un hombre llamado Flor de Otoño (Pedro Olea, 1978).

Para concluir, y ya a nivel mucho más anecdótico, cabe señalar la presencia en el reparto de toda una familia de actores: Mario Gas (Álvaro), su padre Manuel Gas (novio de doña Pilar), su mujer Vicky Peña (Adela) y la madre de ésta, Montserrat Carulla (madre de José María).


Montserrat Carulla, Victoria Abril y Fernando Sancho