Mostrando entradas con la etiqueta Christine Pascal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Christine Pascal. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de julio de 2018

Paco, el seguro (1979)




Título original: Paco l'infaillible
Director: Didier Haudepin
Francia/España, 1979, 80 minutos

Paco, el seguro (1979) de Didier Haudepin


Basada en una novela del mismo autor que escribiera Mi tío Jacinto (el húngaro, afincado en España, Andrés Laszlo), Paco, el seguro es una película harto singular por diferentes motivos. En primer lugar, porque se trata de una coproducción con Francia protagonizada, sin embargo, por un actor netamente español como lo fue Alfredo Landa. En segundo lugar, y precisamente por ello, porque supuso un cambio de registro en la carrera de un intérprete hasta entonces encasillado en papeles cómicos. Y, por último, porque aborda un tema insólito en la historia de nuestro cine (y aun en el mundial): la semblanza de un semental profesional en la España de los años veinte.

Su director, el otrora niño prodigio y actor infantil Didier Haudepin, debutaba en la realización con Paco, el seguro. Del reparto que tuvo a sus órdenes destaca, amén del ya mencionado Landa, la presencia de secundarios como José Ruiz Lifante o Ismael Merlo, mientras que la contribución francesa corrió a cargo de Patrick Dewaere (Pocapena), Christine Pascal (María) y Jean Bouise (Ambroise).



En realidad, una cinta de tales características, con su protagonista tan serio y metódico en el cumplimiento de su "profesión", responde al mismo perfil que filmes como Tamaño natural (1974) de García Berlanga o La gran comilona (1973) de Marco Ferreri, todos ellos surgidos de la coproducción entre Francia, España o Italia y marcados por una misma combinación de morbo y denuncia. Porque tras lo excesivo de su planteamiento, ya fuese en el ámbito sexual o alimenticio, se escondía una visión terriblemente pesimista de la condición humana.

Quizá es por ello que Paco, "padre" de una prole considerable con la que, dada su enorme profesionalidad, se niega a mantener ningún tipo de contacto, sea, paradójicamente, incapaz de dejar embarazada a su mujer. Aunque cuando, tras cinco años de matrimonio, se produzca el "milagro", dará entonces comienzo el declive de su carrera. Curiosa metáfora, no siempre fácil de interpretar, pero que pone de manifiesto la profundidad de un guion en el que colaboraron, entre otros, la pintora Nadie Feuz y el cineasta José María Forqué.


sábado, 26 de marzo de 2016

Le petit prince a dit (1992)




Directora: Christine Pascal
Francia/Suiza, 1992, 115 minutos

Le petit prince a dit (1992) de Christine Pascal


Conociendo el trágico destino que aguardaba a la actriz y directora Christine Pascal (1953–1996), adquiere mayor dramatismo la historia relatada en su película Le petit prince a dit. Porque cuando a la pequeña Violette (Marie Kleiber) le diagnostican un tumor cerebral con apenas nueve años su padre decide fugarse con ella. No parece la solución más lógica, sobre todo teniendo en cuenta que Adam (Richard Berry) es un reputado científico suizo, pero quizá por ello (y ante la gravedad de la situación) opta por dejarse llevar por lo que le dicta el corazón y no su cabeza.

Aunque los padres de Violette estaban divorciados, la adversidad los volverá a unir ahora en una huida hacia adelante que les llevará de Suiza a Milán (donde Mélanie había comenzado los ensayos de un montaje teatral en el que iba a actuar) y de Italia a una pequeña villa francesa en la que volverán a vivir momentos de felicidad antes del fatal desenlace. La perjudicada en esta difícil tesitura es Lucie, la pareja de Adam, ya que no sólo no logra congeniar con la niña sino que su actitud ante la enfermedad de Violette es excesicamente racional, lo cual la acaba dejando fuera del círculo afectivo familiar.




En su momento, Le petit prince a dit (el título, nada que ver con Saint-Exupéry, procede de una célebre canción infantil) fue bien acogida, siendo candidata a cuatro premios César (si bien no ganó ninguno). Sí que obtendría el prestigioso Premio Louis Delluc y sendos galardones en el Festival de Montréal: uno para Richard Berry como mejor actor y el otro en reconocimiento al guion escrito por Christine Pascal y su marido Robert Boner.