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domingo, 5 de agosto de 2018

Diálogos de Carmelitas (1960)




Título original: Le dialogue des Carmélites
Directores: Philippe Agostini y Raymond Leopold Bruckberger
Francia/Italia, 1960, 112 minutos

Diálogos de Carmelitas (1960)


Menuda se ha montado hoy en las redes sociales a raíz del tuit de Pedro Sánchez con el que el Presidente del Gobierno pretendía rendir homenaje a Las 13 Rosas, las trece militantes de las Juventudes Socialistas que fueron fusiladas en Madrid por el régimen franquista el 5 de agosto de 1939. Gesto, en principio, loable si no fuese porque la imagen que acompañaba al mensaje, en lugar de mostrar a las auténticas víctimas, es un fotograma perteneciente a la película dirigida por Emilio Martínez Lázaro hace ahora once años...

Mártires que hayan dado su vida por defender unos ideales ha habido muchos y de muy distinto signo a lo largo de la historia. Como las dieciséis monjas carmelitas de Compiègne, guillotinadas el 17 de julio de 1794, durante el Reinado del Terror, por negarse a obedecer la Constitución Civil del Clero del gobierno revolucionario, que había mandado la supresión de su monasterio. Convertidas en símbolo de la resistencia pacífica, finalmente el Papa Pío X las beatificaría en 1906.

Las religiosas toman sus decisiones votando con bolas negras y blancas


El hecho, que poco a poco fue adquiriendo ribetes de leyenda, sirvió de base para una novela de la alemana Gertrud von Le Fort (1876-1971), titulada Die letzte am Schafott ("La última en el cadalso") y ésta, a su vez, inspiraría una obra teatral de Georges Bernanos (1888-1948), así como una ópera en tres actos de Francis Poulenc (1899-1963) que se estrenó en La Scala de Milán en enero de 1957.

La película de Agostini y Bruckberger venía, pues, precedida de ilustres adaptaciones, por lo que no es de extrañar que, intentando estar a la altura, contase en su reparto con actrices de la categoría de Jeanne Moreau o Alida Valli. Una grandilocuencia digna de acontecimientos trascendentales que, ya en los títulos de crédito, se pone de manifiesto mediante la altisonante partitura compuesta por Jean Françaix. Sin embargo, y ésa es una de las pocas pegas que se le puede poner a un filme por lo demás notable, en determinados momentos la música llega a ser tan intrusiva que, queriendo precisamente subrayarlo, echa a perder el patetismo de la situación. Por ejemplo, ya casi hacia el final, en la secuencia de la inminente ejecución, ¿cuánta intensidad dramática se habría podido ganar si las hermanas, destocadas y con la frente bien alta, hubiesen avanzado en completo silencio hacia el fatídico patíbulo?


jueves, 8 de diciembre de 2016

Bajo el sol de Satán (1987)




Título original: Sous le soleil de Satan
Director: Maurice Pialat
Francia, 1987, 97 minutos

Bajo el sol de Satán (1987)


En Camille Claudel 1915 (2013), el director Bruno Dumont llevaba a cabo una minimalista recreación de la atormentada vida de dicha escultora. Encerrada en un sanatorio por su hermano (el escritor Paul Claudel), daba la sensación de que el loco era más él que no ella. Pero a la vista de lo que veintiséis años antes había hecho ya Maurice Pialat en Sous le soleil de Satan queda claro que la adaptación llevada a cabo por este último debió ser fuente de inspiración para la posterior puesta en escena de Dumont.

Partiendo de la novela homónima de Georges Bernanos, el realizador francés se apartaba un tanto de su universo habitual para adentrarse en el truculento mundo del fanatismo religioso. Un ambiente provinciano presidido por austeras habitaciones con aguamanil, cama de hierro, crucifijo en la pared y cilicio en el pecho. Donissan, el personaje interpretado por Gérard Depardieu, responde al perfil de joven sacerdote abrumado por sus dudas y que lucha en vano contra las tentaciones de todo tipo que le acechan.

El abad Menou-Segrais, en cuya piel se mete el propio Pialat, actúa de contrapunto sensato que no logrará, sin embargo, encauzar los delirios místicos del infortunado párroco rural. Es más: entre la población local se extenderá rápidamente la reputación de santo varón de Donissan, hecho que acabará propiciando que acudan a él en busca de remedios milagrosos (con resurrecciones incluidas).

En cuanto a la díscola Mouchette (Sandrine Bonnaire), ni siquiera el beato Donissan la podrá apartar de la senda del pecado.



Contra todo pronóstico, el filme de Pialat se haría con la Palma de oro en Cannes. Algo que motivó los silbidos de parte de la prensa y a lo que el director respondió con similar contundencia: « Je ne vais pas faillir à ma réputation : je suis surtout content ce soir pour tous les cris et les sifflets que vous m'adressez. Et si vous ne m'aimez pas, je peux vous dire que je ne vous aime pas non plus. »