Mostrando entradas con la etiqueta Jean Eustache. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean Eustache. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de octubre de 2023

El puerco (1970)




Título original: Le cochon
Directores: Jean Eustache y Jean-Michel Barjol
Francia, 1970, 50 minutos

El puerco (1970) de Eustache y Barjol


Puede que no todo el mundo tenga el suficiente estómago como para afrontar sin inmutarse las imágenes explícitas de la matanza del cerdo, tradición ancestral con ribetes de ceremonia iniciática que tanto Jean Eustache como Jean-Michel Barjol supieron captar en su plena esencia a la hora de rodar el mediometraje Le cochon (1970). Aunque hablar de puesta en escena pudiera parecer exagerado cuando son los propios vecinos de una comuna de las Cevenas, en el Macizo Central, quienes se encargan de llevar a cabo todas y cada una de las tareas que implica el minucioso sacrificio.

Tal y como capta la cámara el descuartizamiento y posterior transformación de la carne, hasta elaborar embutidos con sus propias tripas, se deja constancia en tiempo (casi) real de lo que representa un documento etnográfico en toda regla y de primer orden. Así pues, los postulados del cinéma vérité dan como resultado una pieza de singular belleza que permite, en cierto modo, volver la vista atrás (hoy incluso en mayor medida que hace medio siglo) hacia prácticas que la aséptica sociedad de consumo, con su estricta legislación en materia alimentaria, se empeñó hace tiempo en condenar a la desaparición.

Poco importa, por tanto, que los lugareños realicen su trabajo con un cigarro pendiendo continuamente de los labios o que manoseen hasta la saciedad las entrañas del animal antes de convertirlas en paté: es el espíritu comunitario lo que prima por encima de cualquier otra consideración y de ahí que, una vez finalizada la ardua tarea de desmembrar su cuerpo, se cante y se beba en familia para celebrar lo que no deja de ser una fiesta propiciatoria.



sábado, 30 de septiembre de 2023

Número cero (1971)




Título original: Numéro zéro
Director: Jean Eustache
Francia, 1971, 113 minutos

Número cero (1971) de Jean Eustache


Una mesa camilla, una mujer de aspecto un tanto varonil parapetada tras sus gafas de sol y, de espaldas a la cámara, el director Jean Eustache, quien va anunciando con la claqueta cada uno de los segmentos que integran Numéro zéro (1971). Casi dos horas de interviú durante las cuales Odette Robert, abuela del cineasta, pasa revista a lo que ha sido su trayectoria vital, una existencia marcada por las duras condiciones de vida que siguieron a la primera contienda mundial y en la que enseguida se menciona una pequeña localidad del distrito de Burdeos cuyo nombre irá repitiéndose sucesivamente a lo largo de todo el relato: Pompignac.

Aparte de lo mucho que fuman, y de la cuerda inagotable que tiene la buena señora, llama poderosamente la atención la inusual camaradería que se establece entre nieto y abuela (sabido es que Eustache, tras el divorcio de sus padres, fue criado por ella), siendo este último quien le va sirviendo los güisquis con hielo e incluso le enciende, en no pocas ocasiones, los cigarrillos, presumiblemente Gauloises, para que así ella no pierda el hilo de lo que en ese momento esté contando.



De esta manera, son muchos los pormenores desvelados por la septuagenaria Odette, como la procedencia vasca de su familia paterna o los hijos que perdió a consecuencia de una fatídica meningitis o sencillamente por muerte súbita. Vivencias, a cuál más dura, que sin embargo no impiden que Madame Robert haga gala en todo momento de un excelente sentido del humor.

Lo cierto es que Eustache apenas si la interrumpe o interpela, con la salvedad de un instante en el que éste atiende una llamada telefónica, actuando más como testigo impasible que como entrevistador propiamente dicho. Por contra, es el objetivo el que se acerca más o menos a la informante (a veces en plano medio, otras mostrando el primer plano de su rostro surcado de arrugas), a medida que la anciana, ahora acogida por el nieto en su apartamento parisino, se sincera con todo lujo de detalles a propósito de su interesantísima biografía.

Con su biznieto Boris por las calles de París al inicio de la película


lunes, 25 de septiembre de 2023

Papá Noel tiene los ojos azules (1966)




Título original: Le père Noël a les yeux bleus
Director: Jean Eustache
Francia, 1966, 50 minutos

Papá Noel tiene los ojos azules (1966) de Jean Eustache


El universo fílmico de Jean Eustache lo pueblan grupos de jóvenes provincianos que se reúnen en los cafés para charlar o explicarse sus últimas conquistas amorosas. Fuman, pasean, se encogen de hombros: su horizonte vital no dista gran cosa del de aquellos vitelloni fellinianos de vida ociosa. Se acerca, además, la víspera de Navidad y hace frío. Por eso aspiran a resguardarse en un confortable gabán, aunque éste sea prestado...

La anécdota central de Le père Noël a les yeux bleus (1966) arroja la impronta de una juventud a la intemperie que deambula sin rumbo fijo por las calles de Narbona. De hecho, lo mismo les da robar libros en una papelería que ganarse unos francos extra poniéndose una ridícula barba blanca de Santa Claus. Circunstancias que la elección del sonido directo no hace sino subrayar con un innegable regusto de cinéma vérité.

En ese mismo orden de cosas, la dedicatoria inicial a Charles Trenet también se presta a reforzar una sensación de cotidianeidad que la fotografía en blanco y negro (con Néstor Almendros de ayudante de cámara) convierte en el melancólico retrato de una generación decadente. Porque, y ahí radica la clave, lo que en realidad busca Daniel (Jean-Pierre Léaud) con tanto empeño no es sólo un poco de dinero para comprarse un abrigo nuevo, sino sobre todo el calor humano de alguna muchacha con la que pasar la nochebuena.



domingo, 24 de septiembre de 2023

Du côté de Robinson (1964)




Título alternativo: Les mauvaises fréquentations
Título en español: Cerca del Robinson
Director: Jean Eustache
Francia, 1964, 42 minutos

Du côté de Robinson (1964) de Jean Eustache


Primero de los dos cortometrajes que integran el díptico Les mauvaises fréquentations (estrenado en 1967 junto con Le père Noël a les yeux bleus), Du côté de Robinson (algo así como "Junto al Robinson" o "Rumbo a la sala de baile Robinson") transcurre durante una apacible tarde de domingo en la que dos individuos deciden alejarse del centro de París para dirigirse a Montmartre en busca de alguna incauta a la que seducir o incluso embaucar. Posibilidad que se concreta cuando, en plena calle, abordan a una joven (separada, madre de dos hijos), con la que enseguida entablan una cierta confianza.

Esa juventud ociosa, amoral, que coquetea con la delincuencia, o que al menos comete delitos de poca monta, constituye el eje central de una película muy Nouvelle Vague, la carta de presentación de un cineasta que en lo sucesivo se caracterizaría por el cultivo de un malditismo cuyo rasgo más definitorio reside en la abulia de sus personajes. Así pues, la rutina en la que éstos viven inmersos, unida a la atmósfera decadente que se respira en los ambientes que frecuentan, configuran el espacio propicio para que unos y otros intenten resarcirse del vacío existencial que les atenaza.



sábado, 23 de septiembre de 2023

La velada (1963)




Título original: La soirée
Director: Jean Eustache
Francia, 1963, 8 minutos

La velada (1963) de Jean Eustache


El primer Eustache no es ni siquiera eso, apenas siete minutos sin sonido de un proyecto inconcluso, presumiblemente abandonado, y sólo accesible hasta épocas muy recientes. El escaso "argumento" de La soirée (1963) podría más o menos resumirse así: un grupo de personajes (mayoritariamente hombres, aunque también hay dos mujeres) se encuentran reunidos en una habitación. Uno de los asistentes lee en voz alta un texto, quizá escrito por él. Acabada la lectura, le aplauden, charlan, una pareja continúa besándose, deambulan de aquí para allá por otros espacios de la casa, el anfitrión les anuncia algo, una joven se troncha de risa desde el balcón...

Según parece, la historia debía continuar con la velada propiamente dicha, la que se anuncia desde el título y que no es esa reunión informal arriba descrita, sino un encuentro con un célebre cineasta cuyo nombre se mantiene en el anonimato. Nunca sabremos cómo habría sido esa película, si bien los encuadres o la puesta en escena hacen ya presagiar, pese a sus imperfecciones, al inmenso autor que estaba por venir.