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sábado, 19 de mayo de 2018

Piñoncito, aventuras de un títere (1911)


















Título original: Pinocchio
Director: Giulio Antamoro
Italia, 1911, 53 minutos

Piñoncito, aventuras de un títere (1911)

Tarde de gala en la Filmoteca de Catalunya: en presencia de Gaia Danese (Cónsul General de Italia en Barcelona), Matteo Pavesi, Daniela Aronica, Paola Valentini (coordinadora de la revista anual de cine italiano Quaderni del CSCI) y Esteve Riambau, se ha proyectado la copia restaurada del primer Pinocho cinematográfico, un anárquico filme de aventuras dirigido hace más de cien años por Giulio Antamoro (1877–1945) e interpretado por el versátil funámbulo Polidor. Aunque lo más llamativo de esta sesión especial ha sido, sin duda, el acompañamiento musical a cargo del grupo alicantino de música electrónica Miclono.

A diferencia del Pinocho que todos tenemos en mente (aquella especie de muñeco tirolés diseñado por Walt Disney), la apariencia con la que se quiso revestir al personaje en esta película seguía muy de cerca el trabajo que aquel mismo año había dado a conocer el ilustrador Attilio Mussino.



No puede decirse que el Pinocchio de Antamoro (rebautizado en España con el poco agraciado apelativo de Piñoncito) siga precisamente un hilo conductor claro a la hora de exponer las innumerables aventuras que protagoniza el títere. Muy al contrario, los distintos episodios se suceden sin demasiado orden ni concierto, pese a lo cual (apuntaba Riambau) el conjunto no se resiente, dada la condición de máscara dentro de otra máscara que suponen las extraordinarias dotes burlescas de Polidor, quien ya había alcanzado el éxito previamente con sus seriales sobre el personaje de Tontolini.



De todas formas, lo que se echa en falta en esta versión del cuento de Collodi es la figura de Pepito Grillo, lo que ha llevado a que Matteo Pavesi bromease durante la presentación sobre la conveniencia de que, en la Italia de hoy en día, también sería deseable más estabilidad y menos Grillos (en alusión al líder y cofundador del Movimiento 5 Estrellas, Beppe Grillo). Guiño a la actualidad política que las imágenes de la película parecen corroborar, a su vez, desde la pantalla durante la escena del juicio sumarísimo al que Pinocchio es sometido: en lo alto del estrado puede leerse la célebre divisa "La legge è uguale per tutti", presente en todos los tribunales italianos, salvo que alguien parece haber añadido a mano un interrogante al final de la frase, con lo que se pone en entredicho el sistema judicial de un país que, por aquel entonces, vivía inmerso en plena guerra de Libia.


jueves, 1 de diciembre de 2016

¡No pasarán! (1939)











Dirección: Istituto Luce
Italia, 1939, 97 minutos



Cuarta y última sesión dedicada a los documentales de guerra que el fascio italiano llevó a cabo en suelo español durante la contienda civil. Y de nuevo presentación y coloquio a cargo de Daniela Aronica, no sólo especialista en el texto sino redescubridora de alguno de los títulos proyectados a lo largo de la semana.

En el caso de ¡No pasarán! son varias las bobinas cuya banda sonora no se ha conservado, pero aun así las imágenes hablan por sí solas. Muchas de ellas las hemos visto antes en producciones anteriores (como las pertenecientes al desfile de la victoria de las tropas franquistas por la Diagonal de Barcelona). Otras son de una crudeza inaudita: los famélicos republicanos vencidos que huyen en desbandada devorando mendrugos de pan hacen preguntarse a Aronica cuál sería el contenido del texto perdido, si bien confiesa que le costaría trabajo imaginar a Guido Notari despotricando contra ellos.

En todo caso, la narración conservada incurre de nuevo en la flagrante contradicción de proclamar inquebrantables muestras de júbilo por parte de la población "liberada" en ciudades que, como Bilbao o Gerona, aparecen prácticamente desiertas en pantalla.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Los documentales de la Italia fascista sobre la Guerra Civil Española (1936-1939) - Sesión 2 (1938-1939)








En la tercera sesión del ciclo que desde el lunes está presentando Daniela Aronica en la Filmoteca de Catalunya se han podido ver esta tarde los documentales que a continuación se refieren:

Orfani spagnoli in Italia, Italia, 1938, 11 minutos
La tierra del Cid, Italia, 1938, 11 minutos
La battaglia dell’Ebro, Italia, 1938, 14 minutos
Los novios de la muerte. Il film dell'aviazione legionaria nel cielo della Spagna, Italia, 1938, 30 minutos
Cielo spagnolo, Italia, 1938, 19 minutos
¡España una, grande, libre! “Dalla barbarie rossa al trionfo della civiltà fascista”, Italia, 1939, 23 minutos

Huérfanos españoles en Italia se inicia con unos horrendos primerísimos planos (bastante deudores del cine soviético, todo hay que decirlo) de rostros de temibles comunistas. A continuación se nos mostrará cómo recibió la Italia de Mussolini a una delegación española de huérfanos.

La tierra del Cid supuso un intento por parte de los servicios de propaganda italianos de congraciarse con Franco tras uno de sus habituales episodios de distanciamiento. De ahí la lisonja de compararlo con el héroe castellano por antonomasia, a pesar de incurrir en la incongruencia de mostrar a la guardia mora en un documental que alude indirectamente al Campeador.

La batalla del Ebro, Los novios de la muerte y Cielo español ganan en espectacularidad respecto a la factura de los que comentábamos ayer. Narrados de modo trepidante, como si de una retransmisión deportiva se tratase, convierten los combates aéreos en una exhibición capaz de atraer el interés del espectador (además de la indisimulada promoción de la maquinaria de guerra italiana y sus brillantes prestaciones, en este caso las de los bombarderos Savoia-Marchetti).

Por último, ¡España una, grande, libre! es un filme de montaje realizado por Giorgio Ferroni a partir de material procedente de otras producciones, en especial de las filmaciones que Mateo Santos Cantero llevó a término en las primeras horas del levantamiento popular que sofocó la sublevación militar de julio del 36 en Barcelona. Ejercicio de contrapropaganda, logra que las imágenes sirvan para subrayar los excesos cometidos por los milicianos anarquistas.



martes, 29 de noviembre de 2016

Los documentales de la Italia fascista sobre la Guerra Civil española (1936-1939) Sesión de cortometrajes 1








Tras la premiere ayer lunes de I legionari italiani in Catalogna, hoy ha sido el turno de la primera serie de cortometrajes que los militares italianos rodaron durante nuestra Guerra Civil. De nuevo presentados y comentados por Daniela Aronica, el listado de filmes proyectados en la sala Laya de la Filmoteca catalana ha sido el siguiente:

Le organizzazioni falangiste a Palma di Maiorca, 1936, 10 minutos
¡Arriba España!, 1936, 14 minutos
Sulla soglia di Madrid: "La Dolorosa", 1937, 9 minutos
La liberazione di Málaga, 1937, 13 minutos
La liberazione di Bilbao, 1937, 15 minutos
Volontari, 1938, 47 minutos
La fin del Frente rojo cantábrico: La toma de Gijón, 1937, 8 minutos

Algunas de las claves que ya se comentaron en la jornada de ayer han vuelto a salir a relucir hoy, como ese paradójico desajuste que a menudo se produce entre la incendiaria voz en off y lo que realmente vemos en pantalla. Así pues, en La liberación de Bilbao el locutor italiano asevera que la población local acudió en masa a reverenciar a las fuerzas nacionales cuando, en realidad, se aprecia en las imágenes que las calles están prácticamente vacías. Es la tónica general de la propaganda bélica: no se trata tanto de mostrar la realidad sino de inventarla según ideales preconcebidos. En otros casos, en cambio, dicho fervor sí que es palpable, como en Barcelona o Gijón.

Muchas de las imágenes contenidas en estos cortometrajes producidos por el Istituto Luce fueron censuradas debido a desavenencias que a menudo motivaba la rivalidad entre las fuerzas de ambos países, pese a ser teóricamente aliados. En otras ocasiones, lo filmado sirve para poner de manifiesto errores garrafales de estrategia, como el hecho de que el Gobierno de la República obvió la importancia de las Baleares en tanto que bastión desde el que se podía controlar la costa levantina, como efectivamente harían los fascistas al convertir Mallorca en base naval.


lunes, 28 de noviembre de 2016

I legionari italiani in Catalogna (1939)




Dirección: sección cinematográfica del Corpo Truppe Volontarie (Estado Mayor del Ejército Italiano)
Italia, 1939, 44 minutos



Con motivo del ochenta aniversario del inicio de la Guerra Civil Española, la Filmoteca de Catalunya presenta durante esta semana todos los documentales que produjo la Italia fascista: todos los que se han podido localizar, puesto que, como ha indicado Esteve Riambau, aún se producen interesantes descubrimientos que están contribuyendo a deshacer la imagen maniquea que hasta ahora se tenía del conflicto.

En el caso de Los legionarios italianos en Cataluña, se trata de un estreno mundial, ya que, debido a los avatares de la geopolítica, una vez acabada la contienda nacional y a las puertas de la conflagración mundial, el escenario de intereses y alianzas se vería sensiblemente alterado, por lo que este material de propaganda quedó obsoleto incluso antes de ver la luz. Algo que, por otra parte, solía suceder con cierta frecuencia.

Tal y como han señalado en la presentación y posterior debate Daniela Aronica (directora  del CSCI y comisaria del ciclo) y Javier Rodrigo (profesor agregado de la UAB e historiador) lo que dice la encendida voz en off de Guido Notari no siempre coincide con lo que muestran las imágenes. Así pues, donde aquélla habla de desarmadas y vencidas hordas rojas éstas presentan a legionarios italianos que avanzan a pie o ayudándose de carros y mulas. La razón de semejantes incongruencias hay que buscarlas, según Riambau, en la urgencia con la que se filmaban unos hechos que, posteriormente, serían montados por operarios que tal vez jamás habían pisado España.

El filme finaliza con el desfile de la victoria en la Diagonal, con el propio Franco pasando revista a las tropas. A diferencia de otras producciones que cubrieron el mismo acto, aquí se aprecia que los cámaras italianos tuvieron que hacer verdaderos equilibrios para poder llegar a todo: una vez ganada la guerra, no interesaba admitir la enorme importancia de la ayuda recibida por parte del fascismo mussoliniano, así que no es de extrañar que quedasen relegados en detrimento de los profesionales nacionales. Con todo, el punto de vista del documental es el de subrayar la idea de "esto lo hemos hecho nosotros". Probablemente porque la película iba destinada al público alemán (es allí donde se han redescubierto las bobinas) con la finalidad de demostrar de qué eran capaces las tropas italianas, más allá del tópico del simpático soldado que enamora a las mujeres y toca la mandolina.