domingo, 20 de agosto de 2017

Juan de los muertos (2011)













Director: Alejandro Brugués
Cuba/España, 2011, 92 minutos



"Aquí Juan de los muertos: matamos a sus seres queridos. ¿En qué puedo ayudarle?" Quien considere que situar una comedia sobre muertos vivientes en la capital de Cuba es una idea de lo más original anda sin duda equivocado, puesto que, en 1985, los hermanos Juan y Ernesto Padrón idearon la genial película de dibujos animados Vampiros en La Habana. Ni siquiera el hecho de bromear sobre el tema es nuevo: ya Polanski lo hizo en el 67 con El baile de los vampiros.

Por lo tanto, si algo hace especial a Juan de los muertos no es tanto su originalidad, sino ese aire de pastiche irreverente que supone una puesta al día de los tópicos habituales del género, pero en clave de sátira política. Porque la hueca retórica antiimperialista de los medios oficiales de la isla es ridiculizada desde el minuto uno, de eso no cabe la menor duda: llamar disidentes a los zombis o achacar la más mínima anomalía a injerencias de los yanquis serían sólo algunos ejemplos.



Y, sin embargo, está rodada, en buena parte, en el país caribeño (que se haya podido ver allí con cierta regularidad ya es otro cantar...), con ayuda, lógicamente, de la reconstrucción virtual de varios espacios, como el Capitolio o la Plaza de la Revolución. La dirigió, además, un argentino y el proyecto surgió fruto de una coproducción con España.

De todos modos, y al margen de la aparente frivolidad tras tanta sangre y criaturas decapitadas, la película encierra lecturas mucho más profundas: tal vez, se nos ocurre a bote pronto, el inmovilismo de una sociedad que, de tan habituada al mismo discurso combativo de siempre, hace ya mucho que se adormeció. O, por contra, quizá se trate de ridiculizar a quienes creen que el país está enfermo y que la única solución ante la carestía sea agarrar una balsa rumbo a Miami... En cualquier caso, los amantes del género gore también pueden ver Juan de los muertos prescindiendo del más mínimo atisbo crítico y como si únicamente se tratase de una agradable parodia para pasar el rato.


2 comentarios:

  1. Me pareció una parodia bastante divertida, sorprendente por sus dosis de sátira política.

    Saludos.

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    1. Sí, una perla rara, sin duda. Gracias por comentar.

      Un abrazo,
      Juan

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