Mostrando entradas con la etiqueta Louise Chevillotte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Louise Chevillotte. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de febrero de 2020

Sinónimos (2019)




Título original: Synonymes
Director: Nadav Lapid
Francia/Israel/Alemania, 2019, 123 minutos

Sinónimos (2019) de Nadav Lapid


Intentar reducir a palabras el contenido de Synonymes puede resultar una tarea tan ardua como inútil. ¿Absurda? ¿Cómica? ¿Críptica? Adjetivos válidos, todos ellos, para calificar parcialmente una película que obtuvo el Oso de Oro en Berlín, pero insuficientes, al mismo tiempo, si uno pretende sacar algo en claro, más allá de lo que ya se ve a simple vista.

No obstante, es obvio que la nacionalidad de su director juega, a este respecto, un papel determinante en tanto que Nadav Lapid no parece sentir excesivas simpatías hacia los sectores más ortodoxos del Estado de Israel. Vista así, la actitud disruptiva del protagonista adquiere, de inmediato, una lógica por completo comprensible: la prueba palpable de que todos los nacionalismos son ridículos por igual. Basta con despojarlos de la habitual solemnidad de sus discursos para darse cuenta del vacío que se esconde bajo tanta parafernalia.



Y es huyendo del Estado paramilitar en que se ha convertido la sociedad israelí de hoy en día que nuestro protagonista llega a Francia, cuna del laicismo y de la ilustración, buscando refugio. Tal vez por ello lo veremos desnudo con tanta frecuencia, en un alarde metafórico con el que se pretenden evidenciar las ansias por despojarse del lastre represor de su educación hebrea y hasta de su propia lengua.

Aunque no todo es tan fácil: acogido por una joven pareja que habita en el mismo inmueble que él, Yoav (Tom Mercier) terminará siendo víctima de sí mismo al comportarse con una brusquedad que desentona en el ambiente de refinamiento culturalista del que le gustaría formar parte. Ahora, eso sí: durante las sesiones preparatorias para adquirir la ciudadanía francesa, tiene ocasión de comprobar que la doctrina impartida a los candidatos no difiere en exceso del fanatismo sionista (la escena en la que los aspirantes entonan/desentonan La Marsellesa tiene mucho de caricaturesco). Definitivamente, Yoav ha huido del fuego para caer en las brasas.


jueves, 10 de mayo de 2018

Amante por un día (2017)




Título original: L'amant d'un jour
Director: Philippe Garrel
Francia, 2017, 76 minutos

Amante por un día (2017) de Philippe Garrel


Nacido en París en 1948, el cine de Philippe Garrel plantea no pocos paralelismos con el de los autores de la Nouvelle vague francesa, de la que podría considerarse un epígono. Algo que parece corroborar su último filme, L'amant d'un jour, narración en austero blanco y negro de dos relaciones sentimentales que se desarrollan simultáneamente: la de un profesor de filosofía (Éric Caravaca) y su joven alumna (Louise Chevillotte) y la de la hija del primero (Esther Garrel) con un muchacho (Paul Toucang) que primero la abandona y con el que más tarde logrará reconciliarse.

Sin embargo, el encanto deliciosamente naif que poseían las películas de un Truffaut o del primer Godard aquí se vuelve impostado, como si los signos de los tiempos que corren, presididos por la apatía (cuando no por una beligerancia galopante), no pudiesen encajar el sencillo relato en tercera persona de unos personajes que aún se mueven por el impulso de sus respectivas pasiones amorosas.

Éric Caravaca (Gilles) y Louise Chevillotte (Ariane)


Pasa un poco lo mismo con la voz en off de Laetitia Spigarelli, que supone un recurso más bien anacrónico, tan inverosímil como los sucesivos encuentros sexuales de Ariane en los lavabos de la facultad: hace medio siglo hubiesen representado una forma transgresora de mostrar la realidad de la juventud, mientras que hoy a uno se le escapa la risa al contemplar escenas como la intentona suicida de Jeanne, dispuesta a saltar desde la ventana de su apartamento por despecho amoroso.

Ante una evidencia tan flagrante no nos queda más remedio que admitir que el espíritu de mayo del 68, loable por lo reivindicativo de unos postulados que aspiraban a mejorar el mundo, hoy da lugar, en cambio, a propuestas de una sensiblería inasumible cuando se aplica a los actuales modos de hacer cine. Sólo así, en un contexto general de nostalgia hacia el legado de los ya mencionados astros de la época dorada del cine francés, cabe interpretar el premio que se otorgó ex aequo el año pasado en Cannes (que no en Marienbad) a Amante por un día y a Un sol interior de Claire Denis, otra película fallida y que ya tuvimos ocasión de comentar aquí hace algunas semanas.

Los Garrel: padre e hija durante el rodaje