Mostrando entradas con la etiqueta Joachim Lafosse. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joachim Lafosse. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de octubre de 2016

Después de nosotros (2016)




Título original: L'économie du couple
Director: Joachim Lafosse
Bélgica/Francia, 2016, 100 minutos

« Que reste-il de nos amours ... ? »

Después de nosotros (2016)


« Que reste-il de nos amours ... ? » decía una conocida canción francesa, popularizada en su día por Charles Trenet o Boris Vian. Y eso mismo es lo que podrían decirse Marie y Boris, la pareja protagonista de L'économie du couple.

No hace apenas ni un mes que comentábamos Los caballeros blancos y ya nos ha llegado la siguiente película del belga Joachim Lafosse, quien vuelve a profundizar en las disputas familiares como ya hiciera una década atrás en Propiedad privada (Nue propriété, 2006). Si en aquel entonces mostraba el conflicto que enfrentaba a una madre (Isabelle Huppert) con sus dos hijos por la posesión de la casa, ahora hace lo propio con un matrimonio que, tras quince años de vida en común, entablará una dura batalla en la que el apartamento y sus gemelas serán el objetivo a conquistar.

Él (Cédric Kahn) está sin blanca; ella (Bérénice Bejo) le recuerda continuamente que la casa es suya y que debe marcharse. Pero Boris se niega, ya que, a fin de cuentas, él fue el responsable de llevar a cabo las reformas que han revalorizado el inmueble...



La situación es tan sumamente compleja que no tiene visos de cambiar. En un momento dado, la madre de Marie realiza un diagnóstico bastante certero de lo que está ocurriendo: "En nuestra época éramos capaces de arreglarlo todo: una nevera, el televisor... Pero ahora, si algo no funciona, se tira. Y con las relaciones ocurre lo mismo: cuando ya no hay pasión, se acabó todo."

Obligados a vivir bajo el mismo techo pese a estar en trámites de separación, la brusquedad de los altercados entre Marie y Boris resulta bastante violenta para el espectador, sobre todo porque Jade y Margaux son testigo y víctimas inocentes de semejante situación.

Un punto fuerte de la historia, sin embargo, es que no hay buenos o malos sino que ambos cónyuges van oscilando en sus sentimientos y comportamiento, de tal modo que tenemos la oportunidad de asistir a los aciertos y desaciertos de cada cual. En todo caso, cuando la jueza lea la sentencia y las miradas perdidas de los dos no lleguen a cruzarse pese a estar sentados uno al lado del otro se hará palpable el vacío de sus vidas. Una vacuidad levemente subrayada por las melancólicas notas del Preludio en Sí Menor de Bach.


jueves, 15 de septiembre de 2016

Los caballeros blancos (2015)




Título original: Les chevaliers blancs
Director: Joachim Lafosse
Bélgica/Francia, 2015, 112 minutos

Los caballeros blancos (2015)


La ONG Move for kids pretende evacuar huérfanos menores de cinco años de un mísero país subsahariano que bien podría ser el Chad. Su objetivo es llevárselos clandestinamente a Francia para darlos en adopción.

El belga Joachim Lafosse (Uccle, 1975) ha intentado con Les chevaliers blancs mostrar la ambivalencia de una historia en la que teóricamente no hay ni buenos ni malos y en la que, además, el final, aunque se masca la tragedia, queda abierto. Teóricamente, pero no en la práctica... No hay más que ver, si no, el cartel promocional de la película, que incluimos más arriba: la forma en la que Jacques Arnault (Vincent Lindon) abraza al par de criaturas no deja lugar a dudas. Por más que sepamos que éste se vale de la mentira para engañar a Bintou o que accede a pagar las mordidas que le exigen los caciques locales, el filme toma partido descaradamente por Arnault, presentándolo como la única esperanza que poseen esos niños de tener un futuro mejor.



En ese orden de cosas, Los caballeros blancos toca también, aunque tangencialmente, el tema del terrorismo islámico, ya que tanto los miembros de la oenegé como los habitantes de las pequeñas aldeas que visitan sufren las habituales incursiones de grupos armados que siembran a su paso el terror. De modo que nada tiene de especial que algunas madres prefieran deshacerse de sus vástagos, pese a no cumplir los requisitos, entregándolos a Move for kids con la esperanza de obtener algún beneficio a cambio, tan dura es la lucha por la supervivencia en aquel territorio.

En el otro extremo de la balanza, hay personajes que intentan mantenerse fieles a sus principios. Tal es el caso de Xavier Libert, el ayudante de Arnault al que da vida el actor Reda Kateb, o la documentalista que, cámara en mano, se dedica a filmar el día a día de los cooperantes. No lo tendrán nada fácil, pues la dureza que entraña esa lucha diaria por la supervivencia es capaz de poner a prueba los ideales más férreos. Tal vez por ello, nos vienen a decir Lafosse y su equipo de guionistas, si se pretende hacer algo en pro de la infancia en territorios tan sumamente desfavorecidos (y en los que la corrupción y la inestabilidad política son males endémicos) a lo mejor no queda más remedio que moverse en la frontera de lo ilegal.