Título original: The Omega Man
Director: Boris Sagal
EE.UU., 1971, 98 minutos
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| El último hombre... vivo (1971) de Boris Sagal |
Parece ser que un ejemplar de I Am Legend cayó en manos de Charlton Heston durante un vuelo a Los Ángeles. Y quedó tan impresionado tras la lectura que contactó de inmediato con su agente para que comprara los derechos del libro... sin saber que dicha novela ya había sido adaptada en 1964 con Vincent Price en el papel principal. Aunque no acaba ahí la anécdota. Cuando, tiempo después, tuvo ocasión de ver aquella vieja cinta de serie B, se limitó a comentar que le parecía: "Increíblemente fallida, totalmente desconcertante, mal interpretada, descuidadamente escrita y fotografiada."
'Apártate que me tiznas', le dijo la sartén al cazo... Porque el remake no es mucho mejor, que digamos. Contó con más medios, por supuesto, si bien la mayor parte destinados a pagar los trescientos mil dólares que el amigo Heston se embolsó por meterse en la piel del doctor Neville. Eso sí: los maniquíes que se hacen pasar por cadáveres o el penoso maquillaje blancuzco de los miembros albinos de la Familia son igual de cutres que los de la versión anterior.
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| The Family: zombis inquisitoriales |
Aun así, con su tono marcadamente afro y un punto psicodélico (el protagonista entra en un cine para disfrutar del documental sobre Woodstock, cuyos diálogos conoce de memoria), The Ωmega Man es hoy uno de esos títulos de culto que, merced al auge de la moda vintage, hacen las delicias de directores amantes de lo retro como Tim Burton o Tarantino.
Un filme que, por otra parte, contiene numerosas referencias mesiánicas, motivo por el cual Charlton Heston aparece varias veces con los brazos en cruz, sobre todo en el plano final (y hasta aquí podemos leer...). No obstante, a día de hoy, lo más llamativo de la película es escuchar, en una de las secuencias iniciales, cómo un locutor de radio advierte reiteradamente a la ciudadanía aquello de "Stay in your homes! Stay in your homes!" ¿Les suena de algo...?
Un filme que, por otra parte, contiene numerosas referencias mesiánicas, motivo por el cual Charlton Heston aparece varias veces con los brazos en cruz, sobre todo en el plano final (y hasta aquí podemos leer...). No obstante, a día de hoy, lo más llamativo de la película es escuchar, en una de las secuencias iniciales, cómo un locutor de radio advierte reiteradamente a la ciudadanía aquello de "Stay in your homes! Stay in your homes!" ¿Les suena de algo...?


