Mostrando entradas con la etiqueta Abel Ferrara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Abel Ferrara. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de febrero de 2026

Marty Supreme (2025)




Director: Josh Safdie
EE.UU./Finlandia, 2025, 150 minutos

Marty Supreme (2025) de Josh Safdie


No son pocas las reseñas que estos días establecen similitudes entre el planteamiento de Marty Supreme (2025) y el del clásico de Robert Rossen, protagonizado por Paul Newman, El buscavidas (1961). Con la diferencia de que el foco de atención se sitúa ahora sobre el tenis de mesa en lugar del billar, circunstancia que tal vez le añade una cierta nota cómica a lo Forrest Gump (1994).

Por lo demás, el personaje al que encarna Timothée Chalamet sigue una trayectoria hasta cierto punto paralela a la del mítico Fast Eddie, si bien la azarosa carrera de Marty Mauser se extenderá incluso más allá de las fronteras estadounidenses, llevándolo a competir contra el campeón mundial al lejano Japón. Buena parte de esa fulgurante ascensión se debe a las artes de Kay Stone (Gwyneth Paltrow), vieja gloria de la época dorada de Hollywood que sabe intuir el potencial de un antiguo empleado de zapatería.



Tras haberse separado profesionalmente de su hermano Benny, Josh Safdie acomete en solitario la dirección cinematográfica con una cinta de ritmo ágil y originalísima banda sonora (muchos de cuyos temas, por cierto, son de los años ochenta, pese a que la acción transcurre en los cincuenta) a la que únicamente cabría achacarle un metraje excesivo de dos horas y media.

En definitiva, Marty Supreme logra lo que a priori parecía imposible: hacer que un deporte minoritario se sienta tan emocionante como, por ejemplo, una carrera automovilística ilegal. En ese sentido, la puesta en escena de Safdie gira en torno a la obsesión individual de un hombre que únicamente se siente vivo cuando la pelotita (a poder ser naranja) está en el aire. De ahí que la cámara, intrusiva y vibrante, capture en todo momento el sudor y el sonido rítmico del clic-clac de la pelota como si se tratase de un thriller de suspense.



miércoles, 29 de agosto de 2018

Ángel de venganza (1981)




Título original: Ms .45
Director: Abel Ferrara
EE.UU., 1981, 80 minutos

Ángel de venganza (1981) de Abel Ferrara


Partiendo de elementos que ya utilizaran previamente el Scorsese de Taxi Driver (1976), el Brian De Palma de Carrie (1976) o incluso el William Friedkin de A la caza (1980), un Abel Ferrara de apenas treinta años daba los primeros pasos en su carrera como director. Y lo hacía con esta cinta de bajo presupuesto, ambientada en Nueva York, donde narra la historia de una joven muda que, tras ser violada dos veces en un mismo día, dará rienda suelta a su particular vendetta contra los hombres que se crucen en su camino.

Simple pero efectiva, la iconografía a que dio lugar Ángel de venganza (labios rojos, disfraz de monja y balas del calibre 45) ha hecho de ella una película de culto, precursora, en cierto modo, de un feminismo combativo que ya recogía el eslogan promocional del filme: "It's no longer a man's world..."



Ferrara, quien había protagonizado su primer largo, El asesino del taladro (The Driller Killer, 1979), se reservó esta vez un breve papel: aunque aparezca enmascarado, encarna al primero de los violadores que abusan de Thana (la malograda Zoë Lund, que fallecería en trágicas circunstancias en 1999, con apenas 37 años). Nombre, el de la protagonista, que procede de abreviar el término griego para designar a la muerte: θάνατος (thánatos).

Hemoglobina a raudales y escenas míticas que quedarán para la posteridad, como los miembros del atacante al que logra desnucar mediante un golpe de plancha en la cabeza (detalle de innegable regusto hitchcockiano, por cierto) y que irá dejando desperdigados por la ciudad, cuando no se los da como carne picada al perro de su fisgona vecina.


lunes, 23 de marzo de 2015

Pasolini (2014)




Director: Abel Ferrara
Francia-Bélgica-Italia, 2014, 86 minutos

Pasolini (2014) de Abel Ferrara


A priori, una película titulada Pasolini, que trata de Pasolini, protagonizada por Willem Dafoe, con la participación estelar de Ninetto Davoli (el que fuera actor fetiche y amante del propio Pasolini) y dirigida por Abel Ferrara genera todas las expectativas habidas y por haber. Otro muy distinto cantar es el que resulta cuando el espectador se sienta frente a la pantalla, ávido por degustar lo que supuestamente debía ser una obra maestra, y sin embargo se encuentra, para su sorpresa, con un manido biopic repleto de los acostumbrados lugares comunes. ¿Era realmente necesaria esta película? ¿Qué aporta que no se haya dicho ya a estas alturas sobre el director italiano?

Si el objetivo era reconstruir las últimas horas de vida antes de su brutal asesinato, el film de Ferrara supone a todas luces un intento fallido, teniendo en cuenta que no profundiza en detalle alguno y que ya otros trabajos anteriores (como Pasolini, un delito italiano, dirigido en 1995 por Marco Tullio Giordana) llegaron mucho más lejos. Si, por contra, se perseguía un acercamiento más penetrante a su personalidad, de nuevo la tentativa va manifiestamente errada: por mucho que Willem Dafoe lleve a cabo una excelente labor, no existe mejor testimonio sobre Pasolini que sus propias películas y los cientos de horas de entrevistas que se conservan.

Aunque, a fin de cuentas, no debería sorprendernos en absoluto nada de lo arriba expuesto. Era de esperar que acabara sucediendo algo por el estilo, ya que estos italoamericanos pueden ser muy peligrosos cuando se ponen intelectuales.