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domingo, 23 de septiembre de 2018

Enamorado de mi mujer (2018)




Título original: Amoureux de ma femme
Director: Daniel Auteuil
Francia, 2018, 84 minutos

Enamorado de mi mujer (2018) de Daniel Auteuil


A pesar de lo previsible y trillado del argumento, no deja de tener su encanto la que de momento es la última propuesta cinematográfica de Daniel Auteuil como director y protagonista. Una comedia basada en la pieza teatral L'envers du décor del joven dramaturgo y novelista Florian Zeller (nacido en 1979) y que gira en torno a la fascinación enfermiza que la exuberante novia española de su mejor amigo ejerce sobre un hombre de cierta edad (que es como se suele llamar a los viejos cuando se resisten a admitir que lo son).

Dado su origen escénico, el reparto de la película —integrado por el ya mencionado Auteuil, más Adriana Ugarte, Sandrine Kiberlain y el orondo Gérard Depardieu— es reducido y se reúne en el apartamento de una de las parejas con motivo de una cena. Planteamiento que suena a cosa ya vista y que remite a clásicos que van desde Le dîner de cons (1998) de Francis Veber hasta Un dios salvaje (2011) de Polanski, pasando por Barbacoa de amigos (2014) de Éric Lavaine o El nombre (2012) de Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte.



Vemos, pues, cómo la puesta en escena de Daniel Auteuil se inscribe en una larga tradición del cine francés comercial, si bien se las ingenia para colar localizaciones rodadas en Venecia, así como una lujosa residencia veraniega supuestamente ubicada en Ibiza. Porque la característica más llamativa del personaje central es una imaginación desbordante que le hace hilar una ensoñación tras otra de un modo absolutamente enfermizo. En cierta manera, y aunque se trate de filmes pertenecientes a registros completamente opuestos, le ocurre lo mismo que al personaje de Gad Elmaleh en El capital (2012) de Costa-Gavras, ya que ambos visualizan sus ensueños confundiéndolos (y confundiéndonos) con la realidad.

Un cúmulo, por tanto, de fantasías que emparenta a Daniel con el Gene Wilder de La mujer de rojo (1984): de hecho, Emma (Adriana Ugarte) irrumpirá en casa de Isabelle y Daniel vestida de ese mismo color, por lo que el guiño parece evidente. De la misma forma que algunos, aunque en este caso la referencia sea mucho más velada, no podrán evitar pensar en el Jean-Pierre Bacri de Para todos los gustos (2000) de Agnès Jaoui cuando a Daniel, sentado entre el público de un pequeño teatro parisino, se le salten las lágrimas viendo a Emma representar el papel de Sonia en Tío Vania de Chéjov.

¿Por qué el filme se titula, entonces, Enamorado de mi mujer? Pues por la sencilla razón de que, de tanto fantasear, Daniel acaba por darse cuenta de que lo suyo con Emma no podría funcionar debido a la diferencia de edad, de modo que durante algo menos de hora y media habremos estado asistiendo a un romance paralelo que muy probablemente sólo haya existido en la imaginación febril del protagonista (aunque alguna puerta quede abierta para pensar lo contrario). Con todo y con eso, al final son Daniel y su esposa Isabelle (Sandrine Kiberlain) quienes gozarán de una segunda luna de miel surcando en góndola los mismos canales que el editor cruzó con anterioridad en su mente en compañía de la idealizada Emma.


lunes, 6 de julio de 2015

No molestar (2014)




Título original: Une heure de tranquillité
Director: Patrice Leconte
Francia, 2014, 79 minutos

No molestar (2014) de Patrice Leconte


"Me, Myself and I" es el título de una canción interpretada por Billie Holiday en 1937, pero en la última película del francés Patrice Leconte es también el título de un álbum del clarinetista ficticio Niel Youart. Supuestamente grabado en 1958, es una rarísima pieza de coleccionista que Michel Leproux (el protagonista, interpretado por el actor de moda Christian Clavier) tiene la suerte de encontrar en un mercado de segunda mano un sábado por la mañana. Lo cierto es que el título le viene que ni pintado, puesto que Michel es un gran egoísta maniático. Así que decide anular todos sus compromisos con la finalidad de disfrutar de su última ganga.

A partir de ahí comenzarán las penalidades que el pobre Michel deberá ir toreando para gozar de "una hora de tranquilidad" y poder escuchar el disco en casa. Pero el mundo parece haberse confabulado contra él y, como si todos los que pertenecen a su entorno se hubieran puesto de acuerdo, le van atosigando uno tras otro, impidiéndole cumplir su objetivo. Su madre, su mujer, su amante, su hijo, su vecino, su amigo Pierre... hasta la empleada doméstica (a la que da vida Rossy de Palma) no le darán ni un respiro.

Michel mostrando su preciado álbum

La obra de teatro de Florian Zeller en la que se basa el guion de No molestar fue interpretada originalmente en los escenarios parisinos por Fabrice Luchini, quien finalmente declinó participar en la versión cinematográfica de Patrice Leconte. Parece como si este último le tuviese apego a este tipo de personaje tiquismiquis, ya que en su anterior Mi mejor amigo (2006) el taxista encarnado por Dany Boon también destacaba por una enfermiza tendencia a atesorar conocimientos y objetos de coleccionismo.

La gran diferencia, empero, es que si bien Bruno era un encanto de hombre con un don innato para hacer amigos, Michel, en cambio, es un tipo bastante antipático. Además que el taxista compartía su erudición con todo el mundo mientras que este doctor quiere su nutrida colección de vinilos solo para él. En todo caso, lo cierto es que Mi mejor amigo también contaba con un gran egoísta: el anticuario François (Daniel Auteuil). En palabras del director: "Michel expone todos nuestros defectos. Puedes burlarte de él, pero te sientes secretamente identificado y esperamos que tenga más problemas. Si fuera más amable, no nos haría reír..."

El director Patrice Leconte ante la discoteca de Michel