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sábado, 27 de agosto de 2016

La próxima estación (1982)











Director: Antonio Mercero
España, 1982, 93 minutos



Tras el éxito histórico e incontestable de la serie televisiva Verano azul, el cineasta Antonio Mercero presentaba la comedia dramática La próxima estación, protagonizada por Alfredo Landa y Lola Herrera. Salta enseguida a la vista que el modelo utilizado por Mercero a la hora de concebir esta película fue el taquillazo francés de dos años antes La fiesta (La boum, 1980) de Claude Pinoteau: padres enrollados que un buen día descubren que no lo son tanto como ellos imaginaban porque los tiempos han cambiado y sus vástagos adolescentes amenazan con plantar cara para vivir su vida a su manera.

Se darán cuenta de ello, tal vez demasiado tarde, Isidoro (Agustín González) y José Luis (el ya mencionado Landa), progenitores respectivos de Ana (Cristina Marcos) y Jose (Alberto Delgado):

ISIDORO: Creo que dramatizas demasiado las cosas.
JOSÉ LUIS: ¿Que yo dramatizo?
ISIDORO: Consuélate pensando que el mundo está a punto de acabarse. Y que ya nada puede durar demasiado.
JOSÉ LUIS: ¿De qué hablas? ¿De qué mundo?
ISIDORO: Del tuyo y el mío. El mundo de nuestra quinta, que se acaba. Por mucho que no queramos se nos va al carajo. Bueno, se nos ha ido ya. Fíjate en todos éstos, cantando "La vaca lechera", "La casita de papel"... Están dando los últimos lengüetazos a algo que se nos ha ido. Dentro de unos años,... ...todos convertidos en zombis de nosotros mismos. Solamente nos habitará la memoria. Ese es nuestro drama. Y desesperación. [...]
JOSÉ LUIS: ¿Y el de ellos, el de los chicos? ¿Cuál es su drama, si es que lo tienen?
ISIDORO: Pues no lo sé. Quizá que saben lo que no quieren, pero no saben lo que quieren...

Alfredo Landa es José Luis

El tono edulcorado de La próxima estación no impide, sin embargo, que los diálogos reflejen un habla muy coloquial, al tiempo que se hace referencia, aunque moderadamente, al sexo y a las drogas, lo cual añade credibilidad al conflicto generacional que se pretende escenificar. Como también ayuda el final abierto, con ese último plano de Ana y Jose caminando de la mano por un camino otoñal y que remite directamente a la conclusión de Tiempos modernos de Chaplin.

Lola Herrera interpreta a Marga

¿Qué ocurrirá a partir de ese momento? En realidad, ya se nos han ido dando pistas a lo largo del filme. Quizá José Luis y Marga se separen al haber afrontado de modos diversos la crisis familiar y haberse asimismo enfrentado por ello. Tal vez él acabe con Pilar (Carmen de la Maza), madre de Ana y con la que experimenta una química evidente.

En todo caso, lo que está claro es que esta familia deberá afrontar nuevos retos, de la misma forma que la sociedad española del 82 tenía ante sí desafíos no menos importantes. Porque como dice el estribillo del tema central de la banda sonora que da título a la película "siempre hay una próxima estación".

Plano final

viernes, 8 de enero de 2016

Todos los hombres sois iguales (1994)







Director: Manuel Gómez Pereira
España, 1994, 102 minutos



Amparándose en el esquema de comedias de éxito como Tres solteros y un biberón (1985, Coline Serreau) y su remake americano Tres hombres y un bebé (dirigida en 1987 por Leonard Nimoy, el celebérrimo Mr. Spock de Star Trek), Manuel Gómez Pereira presentaba la historia de tres divorciados que comparten apartamento y debilidad / rivalidad por su empleada doméstica: una Cristina Marcos que se llevó el Goya a la mejor actriz por dicho papel.

Cada uno de los hombres responde a un patrón bien definido dentro de lo que son los tópicos al uso: el piloto de avión Joaquín (Juanjo Puigcorbé) vendría a ser el cerebro del grupo; Manolo (comentarista deportivo radiofónico interpretado por Antonio Resines) sería el sibarita bon vivant y Juan Luis (Imanol Arias), el seductor.

Por lo demás, no se puede decir que Todos los hombres sois iguales sea una película que haya envejecido bien. Sobre todo por ese aire prefabricado tan propio de los años noventa y que se ve acentuado por la banda sonora del malogrado Bernardo Bonezzi. De todos modos, hay anunciada para este año una nueva versión del filme, también dirigida por Gómez Pereira aunque en la República Dominicana. Esperemos que los aires caribeños aporten algo más de salero a un guion que, si bien en su momento fue premiado con un Goya y tuvo su secuela televisiva, a día de hoy se nos antoja aburridííííííííííísimo...