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viernes, 4 de abril de 2025

Too Late Blues (1961)




Título en español: El blues tardío
Director: John Cassavetes
EE.UU., 1961, 103 minutos

Too Late Blues (1961) de John Cassavetes


Cassavetes habría querido que la pareja protagonista de su segunda película como director hubiese estado formada por Gena Rowlands y Monty Clift. Sin embargo, tuvo que conformarse con los menos glamurosos Stella Stevens y Bobby Darin. Comenzaba así a comprobar personalmente hasta qué punto las imposiciones de la industria podían condicionar el trabajo de un cineasta que en su debut direccional, la extraordinaria Shadows (1958), había dado muestras de un indiscutible talento.

En cambio, y pese al interés de algunos personajes y situaciones, Too Late Blues (1961) está lejos de ser una gran película. Quizá porque le falta credibilidad a la historia de un conjunto de músicos de jazz blancos en busca de la fama o tal vez porque adolece, en líneas generales, de una serie de limitaciones técnicas e interpretativas que la convierten en un producto convencional.



Sea como fuere, merece la pena destacar los títulos de crédito iniciales, con esos niños negros que chasquean alegremente sus dedos al ritmo de la música de David Raksin. O la memorable actuación del secundario Nick Dennis en el papel de Bubalinos, un griego histriónico y bonachón en cuya taberna se dan cita los integrantes de la banda de John 'Ghost' Wakefield (Darin).

Por lo demás, la chica que canta sin cantar, apenas tarareando la melodía, el compositor que prefiere tocar en el parque, para los árboles, antes que rendirse a la servidumbre del éxito comercial, la relación sentimental entre dos almas solitarias, quién sabe si dos perdedores... dan pie a un drama de tono melancólico en el que la fotografía en blanco y negro de Lionel Lindon contribuye a la atmósfera noir y a la sensación de autenticidad de los ambientes jazzísticos de la época.



martes, 17 de octubre de 2017

El profesor chiflado (1963)




Título original: The Nutty Professor
Director: Jerry Lewis
EE.UU., 1963, 107 minutos

El profesor chiflado (1963) de Jerry Lewis


And I think that the lesson that I learned came just in time. I don't want to be something that I'm not. I didn't like being someone else. At the same time I'm very glad I was cause I found out something that I never knew. You might as well like yourself. Just think about all the time you're going to have to spend with you. And if you don't think too much of yourself, how do you expect others to?

La cálida alocución que el profesor Julius Kelp dirige a la concurrencia al mismo tiempo que se va desprendiendo gradualmente del odioso Buddy Love para volver a ser él mismo contiene el verdadero mensaje de una de las comedias más hilarantes de la historia del cine: "Si tú no te tienes en gran estima, ¿cómo esperas que lo hagan los demás?"



Se dice que para componer al alter ego de su personaje, Jerry Lewis se inspiró en Dean Martin, el que fuera pareja artística del histriónico actor durante varios años. Verdad o no, lo cierto es que estos particulares Jekyll y Hyde representan los dos polos más opuestos imaginables: uno puro intelecto, aunque poco agraciado y muy torpe; el otro tan apolíneo como vanidoso.

En realidad, El profesor chiflado pretende darnos la lección a nosotros, puesto que es el espectador quien debe reflexionar, a partir de lo visto, sobre por qué el arrogante Buddy goza de la aceptación social que se le niega al enclenque Kelp. Materia, por cierto, de una actualidad considerable, toda vez que la ingesta de medicamentos con la finalidad de corregir determinados trastornos de conducta está a la orden del día. ¿Que el déficit de atención e hiperactividad impiden a un alumno obtener buenos resultados académicos? Pues se incrementa la dosis y listo. ¿Que la timidez o el desánimo dificultan el relacionarse con los otros? Pues se ingiere algún antidepresivo que, como la fórmula ideada por Kelp, permita desinhibir nuestra expansividad y punto. De cómo le va al bueno de Julius con sus experimentos nos da cumplida cuenta el desenlace de la película. Para ver, en cambio, en qué queda tanta prescripción de estimulantes en la sociedad de hoy en día quizá tendremos que esperar un poco más...