Mostrando entradas con la etiqueta Mathieu Spinosi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mathieu Spinosi. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de agosto de 2026

Los músicos (2025)




Título original: Les musiciens
Director: Grégory Magne
Francia, 2025, 102 minutos

Los músicos (2025) de Grégory Magne


La cinta francesa Les musiciens (2025) responde al típico planteamiento de meter a cuatro individuos, a cuál más peculiar y egocéntrico, en el interior de un espacio cerrado para a continuación mostrar cómo sus desavenencias iniciales evolucionan hasta que, a fuerza de limar asperezas, se acaba estableciendo un sólido vínculo entre ellos. A grandes rasgos, eso es lo que ocurre cuando los miembros del cuarteto protagonista, tras una ardua selección, se establecen en una lujosa villa a las afueras de París donde van a tener lugar los ensayos para un futuro concierto interpretado exclusivamente con valiosísimos instrumentos de cuerda.

Ni que decir tiene que las distintas personalidades de tan singular microcosmos entran de inmediato en conflicto, generalmente por tratarse de caracteres antagónicos. Así pues, si la jovial Apolline (Emma Ravier) destaca por su vertiente mediática, con una cuenta de Instagram que acumula 700.000 seguidores y en la que publica vídeos suyos tocando en biquini piezas de Mozart, Georges (Mathieu Spinosi) es el enfant terrible del grupo, díscolo, caprichoso, irascible, pero también genial en sus ejecuciones de Vivaldi al violín. En cambio, Peter (Daniel Garlitsky) y Lise (Marie Vialle), más pausados y mesurados en sus reacciones (en el caso del primero, tal vez porque es ciego), representan el ala boomer de un conjunto con tantas neuras personales como talento.



Sin embargo, dos fuerzas externas se unen al proyecto como supervisores e incluso mecenas. Por un lado Astrid (Valérie Donzelli), hija y heredera de un rico benefactor, se encarga de que el sueño de su padre se haga realidad; por otro, Charlie Beaumont (Frédéric Pierrot) es el veterano compositor, algo huraño y desengañado de la vida, cuya obra va a ser interpretada por el cuarteto. Este último, de hecho, representa la voz de la experiencia, el misántropo reticente que, poco a poco, abandona su retiro voluntario para entusiasmarse gradualmente con el proyecto. Por eso su sabiduría resulta determinante a la hora de cohesionar al grupo, sacando a cada miembro de su zona de confort.

Porque, en el fondo, si bien se mira, la cinta de Grégory Magne, con su fotografía de tonalidades tenues (a cargo de Pierre Cottereau) y la sofisticación de sus Stradivarius, nos habla en realidad de tolerancia, del esfuerzo consciente que cada cual debe llevar a cabo para comprender a los demás en beneficio de la convivencia, recordándonos que ceder espacio y aprender a escuchar es el verdadero precio, y a la vez la recompensa, de coexistir en armonía.



viernes, 29 de abril de 2016

Los recuerdos (2014)




Título original: Les souvenirs
Director: Jean-Paul Rouve
Francia, 2014, 92 minutos

Los recuerdos (2014) de Jean-Paul Rouve


Últimamente, los sentimientos andan un tanto a flor de piel en la familia Esnard. Por diferentes motivos: la abuela Madelaine (Annie Cordy) ha llegado ya a una edad en la que su frágil estado de salud aconseja que se la ingrese en una residencia geriátrica. De modo que, a regañadientes, la anciana se verá obligada a abandonar su apartamento. El padre (Michel Blanc) acaba de jubilarse sin pena ni gloria tras toda una vida dedicada a trabajar en Correos y ve cómo la apatía se instala en su existencia. La madre (Chantal Lauby) comprueba con resignación cómo, falto de alicientes, su matrimonio corre el riesgo de hacer aguas debido a la monotonía. Finalmente, Romain (Mathieu Spinosi) es el hijo veinteañero en busca de su media naranja que lucha por abrirse camino: tras haber estudiado literatura, comparte piso con el excéntrico Karim (William Lebghil) y entra a trabajar como vigilante nocturno en un hotel, contratado por Philippe (al cual interpreta el propio director del filme, Jean-Paul Rouve).

En su afán por superar sus respectivas crisis personales, los miembros del clan irán en busca de sí mismos adonde haga falta con tal de conseguirlo. Particularmente emotiva es, al respecto, la relación que se establece entre abuela y nieto y que les llevará hasta la costa de Normandía para revivir los recuerdos de niñez de Madelaine y, en el caso de Romain, acabar dando con lo que tanto anhelaba.

En palabras del director: "Un día un periodista me dijo que me interesaba por la gente que no estaba en su lugar. Y, de hecho, me gusta la gente que no se encuentra en su sitio: eso forma parte de la vida y concierne a una gran mayoría de la gente. Permanecemos ahí por pereza, por seguridad, por amor... Y a veces nos damos cuenta. No es el caso de Romain, pero él ya siente miedo de no estar donde debería. Esto también afecta al personaje  de Michel Blanc: el paso a la jubilación actúa como una revelación. Del mismo modo, la abuela deja pasar la vida y repentinamente toma otro camino. Me gusta la idea de que la gente haga lo que puede. Con frecuencia intentamos hacer el bien y, a veces, nos equivocamos".

Basada en la novela de David Foenkinos, autor y también director de La delicadeza (2011), la presente adaptación de Les souvenirs peca quizá de querer abarcar todo el contenido del texto literario, lo cual conduce a apuntar tramas secundarias poco desarrolladas y de las que quizá se podría haber directamente prescindido. Tal sería el caso de, por ejemplo, la del hijo que Philippe tiene en Australia, aunque hay otras que acaban resultando entrañables, como la del viejo pintor de animales de granja o la del impertérrito empleado de gasolinera capaz de aportar respuestas sencillas a todo tipo de intrincadas congojas.

Tercera incursión tras la cámara del otrora miembro del grupo cómico Les Robins des Bois, parece ser que a Rouve le ha llegado la madurez apostando por un tipo de cine más familiar y centrado en la emotividad.

Jean-Paul Rouve (centro) dirigiendo a sus actores