domingo, 2 de julio de 2017

Reservoir Dogs (1992)











Director: Quentin Tarantino
EE.UU., 1992, 99 minutos



Se han dicho tantas cosas a propósito de Tarantino y de sus películas (¡hay hasta quien se ha dedicado a contar cuántas veces se dice la palabra fuck a lo largo de la peli!) que a estas horas de la noche a cualquiera se le haría un poco cuesta arriba el tener que comentar Reservoir Dogs. Pero, bueno: ahí va.

De entrada, a uno (que nunca la había visto hasta hoy) le sorprende la enorme cantidad de diálogo que hay. De lo que se infiere una primera premisa: lejos de ser un filme de acción, Reservoir dogs es, ante todo, un brillante ejercicio teatral.

Dos: su estructura caleidoscópica, con continuos saltos temporales, es uno de los atractivos en una cinta en la que más importante que lo que se cuenta es cómo se cuenta.



Tres: ésta fue la película que dio el espaldarazo definitivo a la carrera de Tarantino. A nadie sorprende, pues, que, dado el éxito obtenido, para su siguiente proyecto (la aclamada Pulp Fiction) decidiera ahondar en similares situaciones y personajes, igualmente ataviados con el mismo atuendo.

En conclusión: más allá de la sangre, la ultraviolencia y el lenguaje soez, en Reservoir Dogs, bajo el eterno dilema de quién es el traidor dentro de un grupo, lo que encontramos es un fenomenal trabajo de actores muy cercano (voluntaria o involuntariamente) al imaginario shakespeariano de la lucha por el poder.


2 comentarios:

  1. En su primera película, Tarantino ya demostró su brillantez como escritor, su solvencia como director y su cinefília. La estructura del film se inspira en "Atraco perfecto" de Kubrick; y el final en "El bueno, el feo y el malo", de Leone (que considera el mejor título de la historia).

    Saludos.

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    1. Y a pesar de todas esas influencias que tan acertadamente señalas, tiene personalidad propia. Gracias por comentar. ¡Saludos!

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