jueves, 23 de marzo de 2017

Crudo (2016)











Título original: Grave
Título alternativo: Raw
Directora: Julia Ducournau
Francia/Bélgica, 99 minutos, 2016

Crudo (2016)

Hay miles de formas de arrancar una película, pero sólo está al alcance de muy pocas el conseguir impactar a las retinas del siglo XXI: una muchacha se aproxima por el margen derecho de una solitaria carretera secundaria para, acto seguido, esconderse con sigilo en el arcén. De repente, irrumpe un automóvil en sentido contrario y ella aprovecha entonces para arrojarse bajo sus ruedas...

Los más avispados del lugar ya se habrán dado cuenta de que estamos hablando de la escena inicial de Crudo, uno de esos filmes que dejan huella. Porque realmente hace falta tener estómago para aguantarla sin que te vengan arcadas. Por eso, que nadie se llame a engaño. El que avisa no es traidor: aquello de "contiene imágenes que pueden herir gravemente su sensibilidad" en este caso se queda corto. Mejor estar prevenido.

Si, aun así, todavía hay aguerridos que decidan adentrarse por los intrincados vericuetos de las andanzas de Justine (Garance Marillier) durante su primer año en la Facultad de Veterinaria, se encontrarán con una historia en la que, más allá de sus escenas gore, se tratan temas como el miedo a ser rechazado y hasta dónde están dispuestos a llegar los adolescentes con tal de ser aceptados por el grupo. Lo cual nos lleva, inevitablemente, a las novatadas que deben soportar muchos alumnos al incorporarse a un nuevo centro educativo. Por supuesto que la joven directora Julia Ducournau carga en exceso las tintas en lo que supone su debut en la gran pantalla. De hecho, uno se pasa buena parte del metraje pensando: "Y ahora se despertará" o "seguro que es todo una pesadilla..." Tan exagerado es todo lo que se nos muestra. Pero no: ni la protagonista está soñando ni, por desgracia, nosotros tampoco.



Y, claro: la hiperbólica y difícil relación que Justine y su hermana Alexia (Ella Rumpf) mantienen con la carne tal vez esconda, en realidad, la obsesiva inquietud de muchos jóvenes de hoy en día por la alimentación (en exceso o por defecto). Vinculada, por otra parte, con el sexo y con los excesos de todo tipo: son varios los momentos de juerga gamberra universitaria que se viven en Grave (Raw es su título internacional).

En fin: siempre es un consuelo pensar que la película está coproducida por la novia del Presidente de la República Francesa, una Julie Gayet que, con su nombre en los títulos de crédito, le da empaque y prestancia a una producción que corría el riesgo de ser denostada por lo explícito de su contenido. Y, ¿qué decir de Laurent Lucas? Que es ese actor acostumbrado a formar parte del elenco de cintas a cuál más inquietante (Harry, un ami qui vous veut du bienLemming, ambas de Dominik Moll) y que aquí interpreta a un padre de familia que, en el plano final, nos dará la clave para entender a fondo la trama.


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