sábado, 21 de febrero de 2015

El albergue rojo (1923)




Título original: L'auberge rouge
Director: Jean Epstein
Francia, 1923, 80 minutos

El albergue rojo (1923) de Jean Epstein


Aunque nacido en Varsovia, lo cierto es que el cineasta Jean Epstein fue uno de los principales teóricos del cine francés de los años veinte. Suyas son películas que marcarían una época, como es el caso de Mauprat (1926)La chute de la maison Usher (1928), en las que colaboró como ayudante de dirección un debutante Luis Buñuel. Epstein, a su vez, había sido en su juventud asistente de Auguste Lumière.

En cuanto al relato titulado L'auberge rouge, fue publicado por Honoré de Balzac en 1831 y ha conocido sucesivas adaptaciones cinematográficas a lo largo de la historia, siendo la más reciente la comedia dirigida en 2007 por Gérard Krawczyk e interpretada por Gérard Jugnot y Josiane Balasko. Anteriormente, Fernandel protagonizó en 1951 la versión dirigida por Claude Autant-Lara. Ambas se inspiraron libremente en la novela corta de Balzac. Aunque la adaptación más antigua data de 1910 y fue debida a Camille de Morlhon, con la intervención de Abel Gance en el guion.

La versión de Jean Epstein destaca por la habilidad con la que se alternan dos acciones paralelas: en un lujoso salón, durante una cena, uno de los comensales mantiene en vilo a los demás con la historia que les relata, acaecida hace más de veinte años en un albergue. Una noche de tormenta de 1799, dos jóvenes médicos se refugian en una humilde posada de carretera donde acaban compartiendo habitación con un comerciante de diamantes holandés que logra ser admitido gracias a ellos. Durante la noche, uno de los amigos (Prosper Magnan) sueña que roba al comerciante, pero cuando se despierta por la mañana se encuentra con el cadáver apuñalado del holandés y con que su amigo ha desaparecido sin dejar rastro. Cuando las autoridades mandan registrar a Prosper y le descubren uno de los dos minúsculos diamantes que el mercader les regaló a él y a su amigo en prueba de agradecimiento, es detenido por el crimen y ejecutado pese a ser inocente. Años después, la hija del posadero (que había mantenido un fugaz romance con Prosper) le relata la historia a un viajero, quien a su vez la explicará más tarde durante la ya mencionada cena. Aunque en dicha cena se encuentra Frédéric Taillefer, el amigo desaparecido y verdadero asesino...

Como elemento impactante, cabe destacar el recurso de una anciana que echa las cartas en el albergue. Con suma pericia, Epstein alterna los primeros planos de su rostro con leves atisbos de una calavera, en lo que supone un precedente del uso subliminal de las imágenes.

Por último, y a nivel mucho más anecdótico, sorprende comprobar el asombroso parecido físico del actor Jean-David Évremond (quien encarna a Frédéric Taillefer) con Roman Polanski.


Fotografía tomada durante una pausa en el rodaje

2 comentarios:

  1. Nen, ets un "máquina". Exemple pels que encara no han començat el seu blog. Cada cop estic més motivat i a punt de fer-ho, gràcies a tu.
    "Saludus"!

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