viernes, 22 de mayo de 2020

¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964)




Título original: Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb
Director: Stanley Kubrick
Reino Unido/EE.UU., 1964, 95 minutos

¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964)
de Stanley Kubrick

De poco sirve entretenerse explicando qué fue la Guerra Fría cuando hay películas que, como ésta, traducen perfectamente en imágenes, aunque sea en clave burlesca, lo que supuso aquel contexto histórico. Y es curioso porque Kubrick, el director cuyo nombre pasaría a la posteridad asociado a sofisticadas anticipaciones en el marco de la ciencia ficción, desarrolla aquí su faceta más satírica ridiculizando las terribles consecuencias de un conflicto nuclear de alcance planetario.

Un "artefacto" desternillante que, como esa bomba que es el centro de la discordia y motivo de no poca expectación, nos hará estallar de risa gracias a la inestimable contribución de Peter Sellers, cuya vis cómica (y camaleónica) se desdobla en tres papeles simultáneos: apabullante demostración de unas portentosas dotes interpretativas, únicamente superada, quizá, por la de su compatriota Alec Guinness en Ocho sentencias de muerte (Kind Hearts and Coronets, 1949).



Pensar que el destino de la humanidad depende de una llamada de teléfono resulta tan inquietante como la constatación de que los líderes mundiales no son más que un hatajo de ineptos, a cuál más fanático. Ni siquiera la flema del presidente Muffley (Sellers) o del capitán Mandrake (Sellers) logra atenuar el fervor ultranacionalista yanqui de los generales Turgidson (George C. Scott) o, sobre todo, Jack D. Ripper (Sterling Hayden), el nombre del cual ("Jack el Destripador", en inglés) es lo bastante elocuente como para acabar con toda esperanza de paz.

Perspectiva que se vuelve más sombría aún, si cabe, cuando se constata que a los ejecutores, una especie de cowboys aéreos dispuestos a cabalgar a lomos de un proyectil como si de un indómito corcel se tratase, no les tiembla el pulso a la hora de apretar el fatídico botón. Como tampoco Kubrick, desde lo más profundo de su pesimismo humanista, parece dispuesto a hacer demasiadas concesiones, pues encerrando a los máximos responsables de la seguridad mundial en una sala oscura del Pentágono, premonitoriamente llamada War Room, está dando a entender la escasa fe que le merecen. Especialmente si su principal asesor, el doctor Strangelove de marras (de nuevo Sellers), es un antiguo nazi, reconvertido en consejero y hombre de confianza del presidente en materia nuclear, al que cada dos por tres se le dispara el brazo en alto.


6 comentarios:

  1. Las complicaciones a causa de la dificultad para comunicarse pese a la presencia de muchos teléfonos, desde el rojo presidencial a la modesta cabina de la base que precisa de monedas, es uno de los temas recurrentes en su filmografía.

    Un abrazo.

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    1. Pues, ahora que lo dices, es verdad. En esa misma línea, se ha comentado mucho estos días que en "2001" ya se mostraban videoconferencias, avanzándose en más de medio siglo a algo que el confinamiento ha puesto de moda.

      Saludos

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  2. Hola Juan!
    Una de mis favoritas (en realidad todas lo son...) de Kubrick y que vista hoy deberia de provocarnos mas de una reflexión. Ese puñado de impresentables a los que siempre creímos personajes de ficción hoy tienen sus similares en carne y hueso.
    Todo el reparto esta magnifico, pero lo de Sellers tiene mucho merito. La película esta plagada de momentos inolvidables y su rodaje y resultado posterior provoco mas de un recelo.
    Ese final con Vera Miles y su canción es la mejor guinda.
    Saludos!

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    1. Realmente, cuando, al hablar de Kubrick, se le aplica el adjetivo "visionario", no es por capricho.

      Saludos

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  3. Hola Juan, veo que hiciste una seguidilla de reseñas sobre películas de Kubrick. Me gustan casi todos sus films.
    The Killing me encanta, Dr. Strangelove... tal vez es la mejor, pero muchas compiten dependiendo de la época en que nos toca verla.
    Ahora, en plena pandemia, me darían ganas de rever Dr. strangelove o La Naranja Mecánica. Se que les encontraría algo diferente.

    Si en algún momento tenés tiempo, cuando yo tenía bastante, hice esta entrada larga con escenas de sus películas

    https://frodorock.blogspot.com/2012/03/27-escenas-de-kubrick.html

    Buenas reseñas las tuyas. Buen ojo crítico.
    Abrazo!

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  4. Hola, Frodo. Acabo de leer tu entrada sobre escenas de Kubrick: "Veintisiete, porque nos encantan los números redondos" (¡ja,ja! ¡Qué bueno!)

    Un abrazo.

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