domingo, 25 de marzo de 2018

Una mujer fantástica (2017)















Director: Sebastián Lelio
Chile/Alemania/España/EE.UU., 2017, 100 minutos



Un simple detalle nos revela la esencia de Una mujer fantástica: la policía interroga a la protagonista tras producirse el óbito de su pareja; a la pregunta de si habían mantenido relaciones sexuales justo antes del fallecimiento, ella parece incomodarse, mira fijamente a la inspectora y, después de una breve pausa, responde simplemente: "No me acuerdo". Y al espectador, que sabe que sí que intimaron, porque lo ha visto, le queda definitivamente claro que el pudor de Marina (Daniela Vega) es sincero, puesto que ella siente la pregunta como una intromisión en su vida privada.

Merecidísimo Oscar a la mejor película de habla no inglesa, multipremiada en Berlín, Goya a la mejor producción iberoamericana... Una mujer fantástica posee, además, un tempo pausado que se nos acaba contagiando, un poco como la canción de Alan Parsons que le sirve de leitmotiv. Desde las cataratas de Iguazú en los créditos iniciales hasta la taquilla vacía en la sauna Finlandia, desde la fiesta de cumpleaños en el restaurante chino hasta la interpretación del aria de Händel que cierra el filme, todo encaja a la perfección en la que es, sin duda, una de las sensaciones del año.

Orlando y Marina bailando, mientras de fondo suena "Time"

Un alegato contra la intolerancia que sabe huir, sin embargo, de los clichés al uso para adentrarse en lo más profundo de las relaciones humanas. Quizá por ello, y a pesar de su ambientación chilena, la historia narrada por Sebastián Lelio y su coguionista Gonzalo Maza tiene vocación universal: allá donde haya personas con un mínimo de sensibilidad, seres humanos que padecen la incomprensión ajena a causa de su orientación sexual o por haber nacido en el cuerpo equivocado, la película producirá un certero efecto balsámico.

Que roza lo sobrenatural en uno de sus momentos culminantes (nos estamos refiriendo a la escena del crematorio), cuando parece que Marina percibe la presencia del finado Orlando (Francisco Reyes), con cuya familia, empero, no lo va a tener nada fácil, toda vez que la ven, con la excepción del hermano, como a una intrusa. Aunque ella, que no sólo es "la mujer fantástica", sino, sobre todo, una mujer valiente, hará prevalecer su pundonor.

Marina y la Diabla

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