lunes, 11 de abril de 2022

La rabia (1963)




Título original: La rabbia
Directores: Pier Paolo Pasolini y Giovannino Guareschi
Italia, 1963, 104 minutos

La rabia (1963) de Pasolini y Guareschi


El planteamiento de La rabbia (1963) como filme en dos partes obedece a una dialéctica típica de la Guerra fría según la cual las personalidades antagónicas de Pier Paolo Pasolini y Giovannino Guareschi ofrecen su visión a propósito del mundo actual amparándose en sus respectivas e irreconciliables ideologías. Partiendo, en ambos casos, de una misma pregunta: "¿Por qué nuestra vida está dominada por el descontento, la angustia, el miedo a la guerra y la guerra?"

Para el marxista Pasolini (1922-1975) la invasión soviética de Hungría, la Revolución cubana o la independencia del Congo sirven como inspiración a la hora de componer versos que cantan la libertad y nos recuerdan que en el mundo hay sólo un color: "El color del hombre". La suya es una postura que invita a combatir el colonialismo, el carácter reaccionario de la burguesía y el sometimiento del subproletariado en tantísimos rincones del planeta. También la malograda Marilyn le inspira un sentido elogio fúnebre, para acabar deseando que la incipiente carrera espacial sea la antesala de una nueva era más espiritual y menos sangrienta.



En cambio, el conservador Guareschi (1908-1968) no duda en mostrarse abiertamente racista a la hora de ridiculizar la recién adquirida independencia de las naciones del África negra, llegando incluso a justificar la presencia europea en una región donde, antes de la llegada del hombre blanco, apenas había un puñado de míseras chabolas. En esa misma línea, la parte por él dirigida muestra un rechazo frontal al progreso, entendido como causante del deterioro de la familia y demás virtudes cristianas. Asimismo, lamenta que el escenario surgido tras el fin de la Segunda Guerra Mundial esté dominado por un continuo afán de venganza, al tiempo que culpa al comunismo de buena parte de los males que aquejan a la humanidad.

Tanto el uno como el otro se sirven de imágenes de archivo para construir sendos alegatos teñidos de pesimismo (e incluso sarcasmo, en el caso de Guareschi), si bien dejando la puerta abierta a la esperanza.



4 comentarios:

  1. Lo del sarcasmo se le daba muy bien a Guareschi. En cualquier caso, curioso planteamiento el de enfrentar las dos formas de entender la política y el mundo en general.

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    1. Guareschi, célebre por ser el creador del personaje de "Don Camilo" (inmortalizado en el cine por Fernandel), tenía a sus espaldas una sólida carrera como escritor humorístico.

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  2. ¡Cuánto buen cine me estoy perdiendo!
    Tus reseñas dan ganas de mandar la rutina al demonio e ir en busca de todas estas películas... por ahora habrá que saber seleccionar.
    Y este film me parece que viene perfecto para el momento actual que vive el mundo.

    Un abrazo, Juan

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    1. No lo dudes dos veces, Frodo, y mandá la rutina al carajo. Esta película, efectivamente, es de las que merecen la pena: sólo te tomará cincuenta minutos ver la parte de Pasolini, que es la que realmente merece la pena.

      Un abrazo.

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