martes, 28 de noviembre de 2017

Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013)
















Director: David Trueba
España, 2013, 108 minutos



Como sucedía en Vidas rebeldes (1961), a veces los que menos encajan pueden acabar siendo los mejores compañeros de viaje. Para el que, de momento, sigue siendo el último largometraje de David Trueba, sin contar series, telefilmes o documentales, el director decidió reunir a tres misfits en el interior de un SEAT 850 y enviarlos rumbo a Almería en busca de John Lennon, quien, por aquel entonces, se encontraba en pleno rodaje de Cómo gané la guerra (1967) de Richard Lester.

A cada uno de ellos le falta algo para dar pleno sentido a su vida: Antonio San Román (Javier Cámara) imparte clases de inglés y de latín en un colegio de Albacete. Apasionado de los Beatles, se sirve de las letras de sus canciones para enseñar a los alumnos. Sin embargo, vive obsesionado con la idea de entrevistarse con Lennon para convencerlo de que el grupo incluya las letras de sus canciones en los discos.



Afable por naturaleza, Antonio acaba "adoptando" temporalmente a dos jóvenes que han huido de sus respectivos hogares por diferentes motivos. Quizá porque él mismo confiesa que los profesores, a fuerza de tratar con niños, dejan de interesarse por el mundo de los adultos. Así que el hombre conecta la mar de bien con una muchacha embarazada y con un adolescente, hijo de un gris, que se niega a cortarse el pelo.

Acompañada de una banda sonora extraordinaria de Pat Metheny, Vivir es fácil con los ojos cerrados peca un tanto de ese tono edulcorado que a veces se le escapa a su director. Se trata de una road movie poseedora de una fotografía muy colorida, en oposición a la época en la que se ambienta, que suele ser recordada en blanco y negro en el imaginario colectivo. Detalle destinado, tal vez, a remarcar (es otra de las frases del profesor) que la vida es triste y alegre al mismo tiempo.

Trueba junto a Juan Carrión, el profesor que le inspiró el personaje
de Antonio San Román

2 comentarios:

  1. Una buena película aunque algunas metáforas resultan demasiado obvias.

    Un abrazo.

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    1. Supongo que es una de aquellas películas a las que, de puro entrañables que son, se les puede perdonar lo ingenuo de su planteamiento. Aparte de que está rodada en Almería, la tierra de mis padres.

      Gracias por comentar y hasta pronto.

      Juan

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