domingo, 28 de agosto de 2016

Éxtasis (1933)




Título original: Ekstase
Director: Gustav Machatý
Checoslovaquia/Austria, 1933, 65 minutos

Lamarr de hermosa...


Éxtasis (1933) de Gustav Machatý


Un domingo de finales de agosto. Paella familiar como de costumbre. Y, de postre, Arroz amargo, uno de esos títulos (premonitorios) que, por un motivo o por otro, lleva años resistiéndosenos. De modo que nos dirigimos a la Filmoteca de Catalunya para, al llegar, descubrir con estupor que ha habido un cambio de programación. ¡Y tan amargo! En fin, some other time: habrá que seguir esperando...

En todo caso, la sustituta tampoco es moco de pavo: Éxtasis es la típica película más conocida por la polémica que suscitó en el momento de su estreno que no por sus méritos cinematográficos (que, dicho sea de paso, son muchos). Cierto que sirvió para descubrir a Hedy Lamarr (1914–2000) cuando aún era Hedy Kiesler y que contiene uno de los primeros desnudos íntegros femeninos de la historia del cine. Pero lo realmente importante es cómo, sin apenas diálogo, se logra contar una compleja historia en la que entran en juego el deseo y la sensualidad.

Eva se acaba de casar con un hombre que enseguida da muestras de ser un verdadero maniático: ya en la primera escena, preferirá recular con su mujer en brazos antes que entrar a la habitación con el pie izquierdo. O en la siguiente, cuando en el cuarto de baño necesita rectificar la posición del cepillo de dientes que Eva ha dejado al revés en el vaso. La joven esposa no tardará, por tanto, en aburrirse junto a semejante muermo, hasta el punto de abandonar el hogar para refugiarse en brazos de su padre.

El azar hará más tarde de las suyas y Eva conocerá finalmente el amor, no sin antes haberse visto en el aprieto de tener que salir corriendo desnuda tras su caballo desbocado para vergüenza propia y deleite ajeno. Se ha querido ver en esa imagen una metáfora del orgasmo femenino, lo cual no es descabellado teniendo en cuenta que Éxtasis se halla más cerca de los recursos expresivos del cine mudo, fuertemente vinculados al uso del montaje, que no a los del sonoro. Otro ejemplo de esto último lo hallamos en el momento del suicidio del marido despechado: justo antes de que éste se descerraje un tiro en la sien se inserta en el encuadre el primer plano de una tira adhesiva en la que una mosca muere atrapada miserablemente...

Quien desee admirar el filme en su integridad puede hacerlo a través de internet consultando el enlace siguiente: https://vimeo.com/99946740

No hay comentarios:

Publicar un comentario