jueves, 5 de marzo de 2026

Orwell: 2+2=5 (2025)




Director: Raoul Peck
EE.UU./Francia, 2025, 119 minutos

Orwell: 2+2=5 (2025) de Raoul Peck


Por muy obvia que resulte la condición de visionario de George Orwell (1903-1950), lo cierto es que el cineasta de origen haitiano Raoul Peck logra establecer en su más reciente trabajo un acertado paralelismo entre los textos del novelista británico y el mundo actual. A tal efecto, Orwell: 2+2=5 (2025) aborda los años en Birmania del futuro literato, como policía del Imperio, donde nació su odio visceral hacia el autoritarismo, para pasar gradualmente por la Guerra Civil Española y el impacto de ver cómo el estalinismo degeneraba en represión totalitaria, hasta finalizar el recorrido en sus últimos días en la isla escocesa de Jura, luchando contra la tuberculosis mientras escribía una advertencia que el mundo parece empeñado en no querer escuchar.

Mediante un montaje en el que se alternan fragmentos procedentes de distintas adaptaciones cinematográficas, ya sean las dos versiones de 1984 (la del 56 de Michael Anderson, con Edmond O'Brien, y la posterior de Michael Radford, protagonizada por John Hurt) o la cinta de animación Rebelión en la granja (1954), el documental nos muestra cómo al final hemos aceptado voluntariamente, bajo la forma algorítmica de las redes sociales, aquellos mismos dispositivos de vigilancia que Orwell sólo pudo imaginar como pesadillas.



En ese sentido, nos hallamos ante una propuesta que no sólo rinde homenaje a un escritor, sino que actúa sobre todo como un manual de resistencia intelectual. Y es que Peck nos recuerda que, en 2026, la libertad debería ser, antes que otra cosa, la libertad de proclamar que dos más dos siguen siendo cuatro, considerando que ya no estamos en la era de la censura por supresión (prohibiendo libros, como tradicionalmente se había hecho), sino en la era de la censura por saturación, en la que a menudo se ahoga la verdad en un mar de ruido.

La voz en off de Damian Lewis recrea las reflexiones de Orwell al tiempo que desfilan por la pantalla las efigies de Trump, Putin y demás líderes internacionales de nuestros días y del pasado reciente (Ferdinand Marcos, Pinochet, George W. Bush...), aparte de imágenes de archivo de Myanmar y otras regiones del planeta asoladas por terribles genocidios. Así pues, los tres lemas del Partido que Orwell imaginara en 1984 ("La guerra es la paz", "La libertad es la esclavitud", "La ignorancia es la fuerza") aparecen proyectados, según el montaje propuesto por Peck, en pantallas gigantescas de Times Square o Piccadilly Circus, sugiriendo que hoy en día no los impone un dictador, sino nuestra propia cultura del consumo y la distracción.



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