sábado, 13 de agosto de 2022

La selva esmeralda (1985)




Título original: The Emerald Forest
Director: John Boorman
Reino Unido, 1985, 114 minutos

La selva esmeralda (1985) de John Boorman


Aceptémoslo: The Emerald Forest (1985) obedece a un planteamiento un tanto simplista. Su argumento, basado en hechos supuestamente reales, presenta el caso de un niño estadounidense raptado y luego criado por una tribu de la selva amazónica. El padre de la criatura (Powers Boothe) dedicará diez años de incansable búsqueda hasta por fin dar con él. A lo largo de dicho periplo, el trasfondo de etnias con las que el ingeniero topa podría resumirse más o menos así: la Gente Feroz (todos malos) acosan a la Gente Invisible (todos buenos), mientras los siempre insaciables Hombres Termita (léase 'hombre blanco') continúan arrasando el hábitat natural de unos y de otros para construir una gigantesca presa.

Sin embargo, y por muy esquemática que resulte la trama en líneas generales, lo cierto es que la película funciona a la perfección en tanto que fábula a propósito de temas como la relación del ser humano con su medioambiente, el choque cultural entre civilizaciones y modos de vida radicalmente opuestos o incluso, en otro orden de cosas, las relaciones paternofiliales, tanto desde el punto de vista biológico como adoptivo.



Por otra parte, hay que tener en cuenta que la relativa idealización con la que se muestra la vida de los aborígenes en estado salvaje persigue concienciar al espectador respecto al impacto que el progreso ejerce sobre determinadas áreas del planeta. En ese sentido, son muy sintomáticas las palabras del jefe de la tribu protagonista cuando hace notar a los suyos que la Orilla del Mundo (el límite que marca dónde termina la selva virgen) se estrecha cada año un poco más.

El británico John Boorman demostraba ser un avezado cineasta al hacer gala de la misma solvencia con la que había dirigido al duro de Lee Marvin en A quemarropa (1967) o a Burt Reynolds en Deliverance (1972) involucrándose ahora en un alegato pretendidamente ecologista. Los títulos de crédito finales no dejan lugar a dudas: "Las selvas tropicales del Amazonas están desapareciendo a razón de cinco mil acres por día. Cuatro millones de indios vivieron allí alguna vez. Quedan 120.000. Algunas tribus jamás han tenido contacto con el mundo exterior. Éstas aún saben lo que nosotros hemos olvidado".



8 comentarios:

  1. Y la situación no ha hecho sino empeorar.

    Un abrazo.

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    1. Eso es lo grave. Faltaba, además, un personaje como Bolsonaro para acabar de complicarlo todo.

      Un abrazo.

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  2. Aventura y ecologismo bien entrelazados.

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    1. La típica película que en el instituto solían pasarnos en las sesiones de tutoría.

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  3. Impresionante el afiche, el cartel. Nunca lo había visto, me parece excelente la idea y realización del diseño!

    Abrazos Juan!

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    1. Claro. Porque, además del colorido, combina muy acertadamente los rostros de los dos padres del protagonista.

      Un abrazo, Frodo.

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  4. Hola Juan!
    Vaya, tenia una diatriba dedicada a Bolsonaro pero ya que lo has mencionado me la guardare para otra ocasión...jeje
    Hace poco volví a verla, guardaba un buen recuerdo desde su estreno, la sigo disfrutando.
    Saludos!

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    1. A mí me pasa un poco lo mismo, Fran. Es una película que he visto bastantes veces y, a pesar de lo maniqueo de su argumento, siempre me engancha hasta el final.

      Saludos.

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