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sábado, 1 de febrero de 2020

Fellini Satiricón (1969)




Título original: Fellini - Satyricon
Director: Federico Fellini
Italia, 1969, 129 minutos

Fellini Satiricón (1969) de Federico Fellini

Hoy en día la niñez sólo se dedica a jugar en la escuela; la juventud hace el ridículo en el foro y, lo que es más vergonzoso, los mayores no se atreven a confesar la pésima educación que recibieron de niños...

Petronio
El Satiricón, capítulo IV
Traducción de Julio Picasso

No hay ni un solo péplum que haya recreado la antigüedad clásica como lo hizo Fellini en el Satiricón. Al igual que su compatriota Pasolini, autor, por aquellas mismas fechas, de aproximaciones igualmente notorias como fueron Edipo Re (1967) o Medea (1969), el cineasta de Rímini afrontaba con este filme uno de sus proyectos más ambiciosos.

El universo literario creado por Petronio en el siglo I de la era cristiana lo pueblan viejas matronas con la cara embadurnada de blanco; nuevos ricos, como el proverbial Trimalción, deseosos de ostentar ante su profusa cohorte de aduladores organizando magníficos ágapes; tiernos efebos de rasgos afeminados, por ejemplo Gitón (Max Born), cuyas caricias se disputan los protopícaros Ascilto (Hiram Keller) y Encolpio (Martin Potter)… En una palabra: la decadencia del imperio romano en su máximo esplendor.



A este respecto, es destacable la suntuosidad de unos decorados cuya principal fuente de inspiración son los frescos pompeyanos, así como el imaginativo diseño de vestuario a cargo de Danilo Donati. Vistos al trasluz de la inagotable inspiración felliniana, los personajes de un filme tan sumamente barroco adquieren una dimensión patética, un aire de pesadilla presente en toda la filmografía del director desde La dolce vita (1960) y que remite, al mismo tiempo, a la propia condición humana.

Poco importa lo bien o mal que haya envejecido la película en este medio siglo transcurrido desde su estreno. A fin de cuentas, los detractores de tanta exuberancia seguirán pensando que el mejor Fellini es el de La Strada (1954), mientras que los méritos del Satiricón, con su halo de misterio impenetrable, seguirán intactos a la espera de aquel cinéfilo desprejuiciado dispuesto a adentrarse en su laberíntica estructura de fábula milesia.


viernes, 31 de enero de 2020

Fellinikon (1969)




Director: Gideon Bachmann
EE.UU./Italia, 1969, 43 minutos

Fellinikon (1969) de Gideon Bachmann


Las teclas de una máquina de escribir percuten sobre una hoja en blanco hasta dejar escrito en su superficie el siguiente juego de palabras: "Fellini sigue nuestro trabajo a diario, con gran curiosidad. Receloso, ronroneando como un gato, dirige sus ojos más hacia nosotros que nosotros hacia él. Fellin ... ikon: ¡los ojos del gato!"

El documentalista alemán Gideon Bachmann (1927-2016) visitó el set de rodaje en el que Federico Fellini estaba filmando su personal versión de la novela de Petronio. Captadas en blanco y negro, las imágenes muestran al cineasta dirigiendo a los actores, pero también en la intimidad del hogar junto a su mujer, la actriz Giulietta Masina.



Aunque los inmensos decorados y la base literaria remitan a la antigua Roma, el director insiste en que el suyo no es un filme histórico: se trataría, más bien, de una libre aproximación, a partir de su propio universo, a determinados ambientes de hace dos mil años y en la que, en lugar de haber contado con la presencia de estrellas del momento como Terence Stamp o Pierre Clémenti, los personajes principales han sido interpretados por caras desconocidas.

Un año más tarde, Bachmann volvería de nuevo sobre el mismo tema, ahora con un documental de metraje más largo y en color titulado Ciao, Federico! (1970).