Mostrando entradas con la etiqueta María Luz Galicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Luz Galicia. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2020

El malvado Carabel (1956)




Director: Fernando Fernán Gómez
España, 1956, 81 minutos

El malvado Carabel (1956)
de Fernando Fernán Gómez


Apuesto cualquier suma a que es ésta la vez primera que alguien os habla de Amaro Carabel. Sin embargo, hizo en el mundo algo más importante que aquella rana que sugirió a Galvani la sospecha de la electricidad; y esa rana es célebre y la amable oportunidad con que movió sus ancas sobre el cinc de un balcón es referida con encomio por todos los profesores de primera enseñanza. 

Estoy asimismo seguro de que nunca ha llegado a vosotros el nombre de Alodia, la animosa y amable tía de Carabel; pero me negaré obstinadamente a creer que hay en la tierra una sola persona culta que desconozca a la madre de este hombre cuya historia escribimos.

Wenceslao Fernández Flórez
El malvado Carabel

Título irónico donde los haya, El malvado Carabel no es sino la historia de un buenazo. Que, harto de su mala estrella, decide un buen día probar fortuna como malo malísimo, a ver si así las cosas le van un poco mejor. Pero nada, ni por ésas: que el sujeto en cuestión está hecho de una pasta especial y no sabe ser ruin ni aun proponiéndoselo...

En ésta, como en tantas otras de sus películas, Fernando Fernán Gómez encarna a ese ser enclenque y anónimo, cómico sin pretenderlo y patético en su insignificancia, que termina resultando entrañable más por lástima que por méritos propios. Y claro: al final uno no tiene más remedio que reírse de ver lo torpe que llega a ser el tal Amaro de marras.



Siempre hay, por eso, una joven dispuesta a renunciar a un acomodado estomatólogo (un sacamuelas, para entendernos) con tal de darle una oportunidad al pobre oficinista que perdió su empleo. Y eso que la madre de la susodicha es una suegra en potencia que no ve con buenos ojos que su hija acompañe al altar a semejante inútil. A este respecto, Silvia (María Luz Galicia) es a Carabel lo que la savia al árbol, de ahí que la voz en off que apostilla las desventuras del protagonista remate su relato intentando consolarlo: "Bah, ¿qué importa? ¡Sonríe, Carabel! Te han vaciado el bolsillo, pero te han llenado de un golpe el corazón, ¿no? Y tú, a pesar de ser un hombre como otro cualquiera, sabes cuál es más importante de los dos".

Tercer largometraje dirigido por el actor, tras Manicomio y El mensaje, ambas de 1954, El malvado Carabel (1956) conserva el peculiar sentido del humor del que hace gala Wenceslao Fernández Flórez en la novela homónima. Por ejemplo, la terrible lucha que mantiene el protagonista con una caja de caudales; o, en clave picaresca, la disparatada ocurrencia de robar un niño para enseñarle a pedir limosna como a mozo de ciego. Otras agudezas, en cambio, (caso de un par de alusiones a la lengua catalana: requisito para optar a un empleo según reza un anuncio del periódico y breve conversación, en ese idioma, de un par de huéspedes en un hotel de lujo) parecen más bien una osadía, cosecha del propio Fernán Gómez, que a saber cómo pasaron la censura de aquel entonces.


lunes, 5 de agosto de 2019

Cabalgando hacia la muerte (1962)




Título italiano: L'ombra di Zorro
Director: Joaquín Luis Romero Marchent
España/Italia/Francia, 1962, 87 minutos

Cabalgando hacia la muerte (1962)
de J. L. Romero Marchent


El chorizo wéstern —a diferencia del espagueti, más vinculado con el secarral almeriense— buscó sus localizaciones en otros parajes de la variada geografía española. Como, por ejemplo, la provincia de Soria, cuyas tierras, a las que se tiende a identificar de inmediato con los versos machadianos, sirvieron, sin embargo, de escenario para no pocas producciones cinematográficas a partir de la década de los sesenta.

Una de las primeras, si no la primera, fue Cabalgando hacia la muerte, dirigida por el incombustible (y habitual del género) Joaquín Luis Romero Marchent y parcialmente rodada en el vistoso roquedal de Castroviejo: rincón de extraña belleza y peñascos caprichosamente moldeados, sito en los aledaños de Duruelo de la Sierra.



Según informa el blog Historia de Covaleda, un vecino de la mencionada localidad, apodado “El Chupa”, participó como extra durante el rodaje, dada su habilidad para saltar entre los riscos y escalar ayudándose de cuerdas. Curioso detalle, sin duda, de la intrahistoria fílmica, pero que no supera en "trascendencia" a otra anécdota que revela la atenta revisión de los títulos de crédito. Y es que Raffaella Carrà, la gran diva televisiva y entonces actriz incipiente, interpreta un papelillo. Cuesta un poco reconocerla porque en aquella época era pelirroja, pero es la chica vestida de azul que en el saloon no para de pedirle al pianista: "Tócala otra vez", aunque la frase parezca salida de otra película...

Bueno: y a todo esto, ¿de qué va Cabalgando hacia la muerte? Pues vendría a ser la segunda parte de La venganza del Zorro, rodada ese mismo año y por el mismo equipo. Dos hermanos, llamados Dan (Paul Piaget) y Billy (Robert Hundar) y más malos que la quina, llegan a California dispuestos a vengar la muerte de un tercero, supuestamente ajusticiado por el Zorro. De modo que los maleantes se hacen pasar por el enmascarado (¡ojo! Se ve que el presupuesto no daba para antifaces, por lo que tanto el original como el fake se limitan a taparse la cara con un pañuelo negro), sembrando el caos y el pánico por doquier, con el objetivo de que los lugareños culpen al héroe. Así, obligándolo a que se descubra, podrán enfrentarse a él...

Aunque no lo parezca, la chica de la izquierda es Raffaella Carrà