Director: Kane Parsons
EE.UU./Canadá, 2026, 110 minutos
![]() |
| Backrooms (2026) de Kane Parsons |
El enorme impacto suscitado por los vídeos que Kane Parsons ha ido publicando en YouTube durante los últimos años ha motivado que el joven, apenas un veinteañero, debute en la dirección con Backrooms (2026), interesantísimo ejercicio de terror psicológico en el que puede reconocerse, con relativa facilidad, el eco de Ari Aster o David Lynch e incluso, hilando más fino, del Kubrick de El resplandor (1980) y hasta del último tramo de 2001 (1968). Todo un complejo entramado de dimensiones paralelas, de los sucesivos presentes que ocuparon un mismo espacio, en cuyo interior quedan atrapados los personajes, víctimas de quién sabe qué traumas que tal vez proyectan sobre su entorno más inmediato.
No faltan, como suele suceder en estos casos, voces críticas respecto a un planteamiento que consideran gratuito, cuando no oportunista, equiparándolo con fenómenos precedentes en la línea de El proyecto de la bruja de Blair (1999) y similares. Sin embargo, no es menos cierto que, ya desde los tiempos de Orson Welles y su mítica versión radiofónica de La guerra de los mundos, la industria permanece siempre atenta a fichar a jóvenes promesas que pudieran reeditar en la gran pantalla el éxito de audiencia previamente obtenido en otros medios, ya fuesen la radio en aquel lejano 1938 o las plataformas y redes sociales de hoy en día.
Así pues, y en complicidad con A24, Parsons invierte sus diez millones de dólares de presupuesto en una historia de terror liminal que saca partido, con bastante acierto (todo hay que decirlo), al concepto de "no lugar" o espacios de transitoriedad, término acuñado por el antropólogo francés Marc Augé para referirse a tantísimas áreas de la vida moderna (aeropuertos, autopistas, oficinas...) pensadas para deambular por ellas, pero nunca para establecerse. Parábola física sobre la soledad del siglo XXI, dicha noción nos recuerda que el lugar más terrorífico del mundo no es una cripta gótica ni una cabaña perdida en mitad del bosque, sino un pasillo interminable alfombrado donde nadie sabe tu nombre y del que, por definición, no se puede salir.
En ese orden de cosas, el personaje de Clark (Chiwetel Ejiofor) transmite de manera desgarradora la desesperación del hombre moderno que a menudo prefiere perderse en la irrealidad amarilla de corredores laberínticos antes que afrontar su fracaso en el mundo real, mientras que Mary (Renate Reinsve) dota a la trama de una mirada clínica y empática indispensable para que no nos desentendamos de la historia, una obra de horror conceptual profundamente arquitectónica, existencialista y desoladora.






%20Poster.jpg)
%20familia%20Yurlady.jpeg)
%20Ubeimar%20R%C3%ADos.jpg)
%20Poster.jpg)
%20Daphne%20Oram.jpg)
%20Delia%20Derbyshire.jpg)
%20poster.jpeg)
%20Klaatu.jpg)
%20Gort.jpg)
%20Poster.jpg)
%20El%20Fary.jpg)
%20Santiago%20Segura%20&%20Juli%C3%A1n%20L%C3%B3pez%20&%20Jesul%C3%ADn%20de%20Ubrique.jpg)
%20Poster.jpg)
%20Kiko%20Rivera%20&%20Santiago%20Segura.jpg)
%20Cast.jpeg)
%20Poster.jpg)
%20Santiago%20Segura.jpg)
%20Santiago%20Segura%20&%20El%20Fary.jpg)
%20Poster.jpg)
%20Jos%C3%A9%20Luis%20Moreno.jpg)
%20Santiago%20Segura.jpg)
%20Poster.jpg)
%20Santiago%20Segura%20&%20Javier%20C%C3%A1mara.jpg)
%20Santiago%20Segura.jpg)
%20Poster.jpg)
%20kiss.jpg)
%20Mark%20Rylance%20&%20Kerry%20Fox.jpg)
%20Poster.jpg)
%20champagne.jpg)
%20cast.jpeg)
%20Poster.jpg)
%20Kerry%20Fox.jpeg)
%20Kerry_Fox.jpg)
%20Poster.jpg)
%20Forest_Whitaker.jpg)
%20Forest%20Whitaker.jpg)
%20Poster.jpg)
%20John%20Lurie%20&%20Tom%20Waits%20&%20Roberto%20Benigni.png)
%20Lurie%20&%20Waits%20&%20Benigni.jpg)
%20Poster.jpg)
%20Armin%20Mueller-Stahl%20&%20Giancarlo%20Esposito.jpg)
%20Gena%20Rowlands%20&%20Winona%20Ryder.jpg)