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martes, 12 de julio de 2016

Vorágine (1949)




Título original: Whirlpool
Director: Otto Preminger
EE.UU., 1949, 98 minutos

Vorágine (1949) de Otto Preminger


En El gabinete del Dr. Caligari, dirigida por Robert Wiene en 1920, el malévolo protagonista se servía del hipnotizado Cesare para cometer sus crímenes. Es evidente que Otto Preminger, quien al fin y al cabo era de cultura germánica, conocía sin duda dicha joya del cine expresionista y, tal vez por ello, aceptó llevar a la gran pantalla la adaptación de una novela de Guy Endore (1900–1970) cuyo argumento planteaba algunas similitudes.

Whirlpool, de nuevo con Gene Tierney en el papel principal como ya sucediera en la aclamada Laura, cuenta la historia de Ann Sutton, una mujer que padece de cleptomanía pese a estar casada con un psicoanalista. Sin embargo, la intervención de un misterioso hipnotizador llamado David Korvo (José Ferrer) hará que Ann pierda el control sobre su propia voluntad, hasta el punto de verse involucrada en un asesinato.

Ann (Gene Tierney) sustrae un par de discos de vinilo
que serán de vital importancia en el desenlace.


El teniente James Colton (interpretado por Charles Bickford, otro secundario habitual de los filmes rodados por Preminger en la década de los cuarenta) llevará a cabo una compleja investigación, ayudado por el sufrido doctor Sutton (Richard Conte), hasta dar con el verdadero culpable.

También tiene su papelillo el mallorquín Fortunio Bonanova (Josep Lluís Moll era su verdadero nombre, aunque en Hollywood solía hacer de italiano) dando vida al aristócrata Feruccio di Ravallo.

En definitiva, en Vorágine se esbozan algunos de los temas recurrentes del cine negro, marcado por las atmósferas opresivas y las encarnaciones inquietantes (como la de Korvo) del mal.








domingo, 24 de abril de 2016

Mercado de ladrones (1949)




Título original: Thieves' Highway
Director: Jules Dassin
EE.UU., 1949, 94 minutos

Mercado de ladrones (1949) de Jules Dassin

Tras abandonar los estudios Universal, Jules Dassin rodó este guion de A.I. Bezzerides para la 20th Century Fox. A decir verdad, hay que reconocer que ni el argumento ni los personajes de Mercado de ladrones son excesivamente creíbles: ni el inocentón Nick Garcos (Richard Conte) ni el malísimo Mike Figlia (Lee J. Cobb) ni la italiana Rica (Valentina Cortese) resultan del todo convincentes. Otra cosa es que los actores que encarnan a los personajes sean de una solvencia más que contrastada: el problema viene de más atrás, ya desde la escritura del texto (basado en una novela del propio Bezzerides). ¿Por qué acepta Nick el negocio de las manzanas que le propone Ed Kinney (Millard Mitchell) si es evidente que será un desastre? ¿Sólo para vengar a su padre? ¿Por qué dice Nick en voz alta que ha ganado cuatro mil dólares mientras habla por teléfono con su novia si todos los del bar le están escuchando? ¿No le da miedo que puedan quitárselo? Y hablando de Polly (Barbara Lawrence), ¿por qué deja plantado a Nick a primeras de cambio si fue capaz de esperarlo durante toda la guerra?

Y así podríamos ir cuestionando otros tantos sinsentidos de una película que dista mucho de alcanzar el dramatismo de El salario del miedo de Henri-Georges Clouzot (1953), filme de planteamiento muy similar, también protagonizado por camioneros que llevan al límite su tarea, pero muy superior en intensidad.

De todos modos, la película refleja fielmente la lucha por la supervivencia de los inmigrantes en Estados Unidos. Griegos, polacos, italianos: en uno u otro momento todos se prestan al regateo, ávidos de si los mayoristas les comprarán las manzanas a 6'50 o a 3 dólares la caja. En plena posguerra las circunstancias apremiaban y la desesperación hacía que algunos se lanzaran a la carretera, dispuestos a cruzar el país en camiones destartalados, con tal de llevar su cargamento de fruta a los mercados de San Francisco.

Richard Conte (derecha) y Lee J. Cobb

miércoles, 15 de julio de 2015

Solo en la noche (1946)




Título original: Somewhere in the Night
Director: Joseph L. Mankiewicz
EE.UU., 1946, 110 minutos

Solo en la noche (1946) de Joseph L. Mankiewicz


¿Han oído hablar de Larry Cravat? De no ser así, manténganse alejados de cualquiera que pregunte por él, puesto que un asesinato y el robo de dos millones de dólares pesan sobre dicho individuo. Repito: Larry Cravat. No olviden este nombre. Todos le buscan. Es altamente peligroso. Por cierto: su segundo apellido es Macguffin...

Uso de la cámara subjetiva al inicio del filme


En su segunda película como director, Joseph L. Mankiewicz ponía ya de manifiesto algunos de los rasgos que, andando el tiempo, harían de él uno de los grandes en Hollywood. Solo en la noche se asienta sobre un guion sólido que toma como base la amnesia de su protagonista. George Taylor (a quien da vida el malogrado John Hodiak) es un recién licenciado oficial de la Segunda Guerra Mundial que ni siquiera recuerda su propia identidad. El filme se abre, por tanto, en el hospital en el que Taylor se encuentra convaleciente de sus graves heridas mediante el recurso de la cámara subjetiva y se plantea como una búsqueda minuciosa en la que no faltarán continuas sorpresas: mujeres fatal, gorilas despiadados, locales nocturnos...

Christy Smith (la actriz Nancy Guild) interpretando "In the middle of nowhere"


Sí: estamos ante un claro ejemplo de cine negro de serie B, pero ello no es óbice para que el suspense vaya en aumento. Quizá porque Mankiewicz, también guionista portentoso, sabe darle a la historia un toque original que vaya más allá de lo acostumbrado en otras cintas al uso. Por ejemplo, ese socarrón teniente de policía (Lloyd Nolan) que se pregunta por qué en las películas los inspectores nunca se quitan el sombrero. O aquel antiguo criminal nazi (Fritz Kortner) que ahora sobrevive a duras penas como vidente.