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martes, 18 de noviembre de 2025

Bugonia (2025)




Director: Yorgos Lanthimos
EE.UU./Corea del Sur/Irlanda/Reino Unido/Canadá, 2025, 118 minutos

Bugonia (2025) de Yorgos Lanthimos


El imaginario barroco del griego Yorgos Lanthimos vuelve a ofrecer una muestra más de su inagotable efervescencia creativa gracias a Bugonia (2025), remake de la cinta coreana Save the Green Planet! (2003) en el que, por enésima vez, colabora con la actriz Emma Stone, quien se mete en la piel de Michelle, alta ejecutiva de una relevante multinacional farmacéutica llamada Auxolith.

Le dan la réplica Teddy y Don, una pareja de frikis conspiranoicos (interpretada por Jesse Plemons y Aidan Delbis, respectivamente), dispuestos a secuestrarla con tal de evitar que la Corte Real Andromedana, la plana mayor de la civilización extraterrestre de la que consideran que ella es una enviada, prosiga adelante con sus planes para exterminar a la humanidad.



Un argumento en apariencia disparatado, pero que en manos del siempre imprevisible Lanthimos permite parodiar teorías tan discutibles y por desgracia tan a la orden del día como el terraplanismo o cualquier otro enfoque que abogue por un inminente fin del mundo.

El resultado es una película disfrutona, irregular, sí, pero con ribetes de distopía contemporánea que entroncan de pleno con lo expuesto en las recientes Eddington (2025) y One Battle after Another (2025), representaciones, todas ellas, de un mundo ya fracturado por la paranoia, la desconfianza absoluta en el poder y el colapso de la verdad.



martes, 30 de enero de 2024

Pobres criaturas (2023)




Título original: Poor Things
Director: Yorgos Lanthimos
EE.UU./Reino Unido/Irlanda, 2023, 141 minutos

Pobres criaturas (2023) de Yorgos Lanthimos


La exuberancia imaginativa que derrocha Poor Things (2023) conecta de pleno con un tipo de cine cuyos abanderados principales pudieran ser directores de la talla de Terry Gilliam o el mejor Tim Burton. Ilustre nómina de visionarios a la que bien pudiera añadirse ahora el nombre del griego Yorgos Lanthimos, autor de un puñado de filmes tan inclasificables como Langosta (The Lobster, 2015) o El sacrificio de un ciervo sagrado (The Killing of a Sacred Deer, 2017). Cintas, todas ellas, envueltas en un cierto halo de hermetismo que no hace sino incrementar, título tras título, la fama de genio incomprendido en torno a su autor.

Asimismo, la asociación con la actriz Emma Stone, también presente en el reparto de La favorita (The Favourite, 2018), su anterior trabajo, la convierte en musa al servicio de un universo febril habitado por criaturas de aspecto remotamente parecido al de las engendradas por el doctor Frankenstein. No en vano, el sustrato literario del filme, adaptación cinematográfica de la novela homónima del británico Alasdair Gray (1934-2019), comparte no pocas similitudes con la historia del moderno Prometeo, además de remitir, en ese mismo orden de cosas, a los horripilantes endriagos animales (patos con cabeza de perro y viceversa) que imaginara H. G. Wells en La isla del doctor Moreau.



Sin embargo, la diferencia capital respecto a los mencionados referentes estriba en el hecho de que aquí, pese al gran papel de Willem Dafoe y su aberrante fisonomía surcada de cicatrices, la historia adquiere una dimensión eminentemente femenina (¿feminista?) en torno al personaje de Bella Baxter (Emma Stone) y su particular evolución desde la más pura inocencia de la niña-mujer hasta la emancipadora toma de conciencia de quien ha vivido experiencias iniciáticas de todo tipo en enclaves tan dispares como Lisboa, Alejandría, París o el Londres victoriano.

Aun así, los detractores de Lanthimos, —que haberlos, haylos— tal vez reprobarán el gusto desmesurado del cineasta por los excesos erotógenos a los que somete a su protagonista. O la cacofónica banda sonora con la que el compositor Jerskin Fendrix adorna las escenas de un filme que, tanto en esa como en otras varias categorías, optará a la friolera de once Óscars en la próxima edición de los premios de la Academia.



viernes, 18 de marzo de 2016

Langosta (2015)




Título original: The Lobster
Director: Yorgos Lanthimos
Irlanda/Reino Unido/Grecia/Francia/Holanda/EE.UU., 2015, 118 minutos

Langosta (2015) de Yorgos Lanthimos


El griego Yorgos Lanthimos ha llenado la coctelera para su primer largometraje filmado en inglés con ingredientes fácilmente reconocibles por los cinéfilos más avispados: se pone un poco de ultraviolencia y sexo explícitos al estilo del Pasolini de Salò; se añade otro tanto de huidos refugiados en los bosques como en Fahrenheit 451 de Truffaut, apenas una pizca de El ángel exterminador de Buñuel (¿por qué no?) y, por último, se vierten unas gotitas de los miedos sombríos y turbadores de Haneke. Remuévase con calma y sírvase más bien frío. Aunque, atención: quizá algunas escenas no sean aptas para según qué sensibilidades, como aquellos que en la sesión de las 15:50 de la tarde de hoy viernes han abandonado precipitadamente la sala 4 del cine Texas de Barcelona en plena proyección...

Con su halo de distopía ambientada en un futuro próximo en el que los solteros serán perseguidos y recluidos en El Hotel, Langosta lo tiene todo para convertirse en una película de culto. De hecho, al terminar los títulos de crédito y encenderse las luces uno no sabe muy bien si ha estado viendo un filme o si ha tenido una pesadilla. Un delirio en el que los protagonistas disponen de apenas cuarenta y cinco días para encontrar pareja o, de lo contrario, convertirse en un animal. En ese sentido, las turbadoras composiciones musicales de Alfred Schnittke, Dmitri Shostakovich o Igor Stravinsky que se han utilizado como banda sonora contribuyen a subrayar tal impresión.



¿Y el reparto? Pues está Colin Farrell, interpretando a ese hombre vulgar del bigote y un poco panzón que simboliza al ciudadano medio; y Rachel Weisz, con su exótico apellido húngaro y su perfecta dicción británica. Y luego las dos actrices francesas: a Léa Seydoux ya la vimos en La vida de Adèle y en El gran Hotel Budapest (y nos vamos a hartar de verla en el futuro inmediato, dado su gran talento); a Ariane Labed la vimos no hace mucho en La odisea de Alice y es normal que la veamos en Langosta y en todas las películas que dirija Yorgos Lanthimos, puesto que es su mujer. Finalmente, John C. Reilly está muy gracioso ceceando.

En cuanto al sentido alegórico de lo que nos cuentan Lanthimos y su guionista Efthymis Filippou, quizá habría que preguntárselo a ellos. O tal vez todas las claves se encuentran ya en la propia película y no hay más que estar un poco atentos para captar el verdadero significado de una historia tan sumamente perturbadora: hacia dónde nos lleva el individualismo galopante de la sociedad actual.

David (Colin Farrell) huye de la mano de la mujer ciega (Rachel Weisz)