Mostrando entradas con la etiqueta Laure Calamy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Laure Calamy. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de septiembre de 2025

Misterioso asesinato en la montaña (2024)




Título original: Un ours dans le Jura
Director: Franck Dubosc
Francia/Bélgica, 2024, 109 minutos

Misterioso asesinato en la montaña (2024)


El bueno de Franck Dubosc hace ya tiempo que se especializó en producciones más o menos humorísticas, dirigidas y protagonizadas por él mismo y, por ende, hechas a su medida. En esta ocasión, sin embargo, propone una comedia macabra de tintes paródicos cuyo título original (Un ours dans le Jura: "Un oso en los montes Jura") se ha traducido en España con un simple y anodino Misterioso asesinato en la montaña (2024).

A grandes rasgos, el guion, coescrito entre el propio Dubosc y Sarah Kaminsky, bebe del imaginario de filmes como Fargo (1996), aunque sin llegar al extremo de incomodar excesivamente a unos espectadores habituados al tono amable de anteriores proyectos del director e intérprete francés. A cambio, las situaciones, por más crudas que puedan resultar, arrancan multitud de carcajadas a lo largo de sus casi dos horas de hilarante metraje.



Aparte de las diversas carambolas que propician que un sencillo vendedor de abetos de Navidad y su esposa se encuentren de sopetón con dos millones de euros en su haber, la película plantea una serie de temas de fondo como esa entrañable reivindicación de los modestos frente a la insufrible prepotencia de los soberbios. De ahí el lema de la hormiga que, contra todo pronóstico, se acaba tragando a la ballena.

En resumidas cuentas, el humor negro y los dilemas morales a los que deben enfrentarse los protagonistas sobre qué hacer con el dinero dejan entrever una sociedad fragmentada en el seno de una Francia profunda y abandonada institucionalmente. Al mismo tiempo, el oso simboliza la naturaleza que irrumpe en lo cotidiano: esa realidad gris de un medio rural en el que todos se conocen y cuya única vía de escape, tan deprimente como sugestiva, es un club de intercambio de parejas.



martes, 4 de julio de 2023

Lady J (2018)




Título original: Mademoiselle de Joncquières
Director: Emmanuel Mouret
Francia, 2018, 111 minutos

Lady J (2028) de Emmanuel Mouret


Había llegado al momento en que ya es irreparable la pérdida de un amante. Era tal su carácter, que ese acontecimiento la condenaba al aburrimiento y a la soledad. Un hombre apuñala a otro por un gesto, por un mentís, y entonces, ¿es que no se va a permitir a una mujer honesta, perdida, deshonrada, traicionada, arrojar al traidor en brazos de una cortesana?

Denis Diderot
Santiago el fatalista (1796)
Traducción de Luis Pancorbo

La ambientación dieciochesca de Mademoiselle de Joncquières (2018) confirma el gusto de su director, el francés Emmanuel Mouret (Marsella, 1970), por el refinamiento cortés de unos personajes cuyo rasgo definitorio es una verbalidad tan cautivadora como elocuente. Y es que la seducción y, en general, los asuntos de temática amatoria constituyen una constante en la obra de un cineasta especializado en argumentos en los que se teoriza ampliamente en torno a las relaciones de pareja.

Aquí, la base del relato corresponde a la libre adaptación de un episodio extraído de la novela satírica Jacques le fataliste et son maître, publicada originalmente en 1796 y en la que el ilustrado Diderot andaba a vueltas con los conceptos de determinismo y libre albedrío. Aunque, a decir verdad, la película prescinde de la carga filosófica de su fuente escrita para centrarse exclusivamente en la ingeniosa venganza que Madame de La Pommeraye (Cécile de France) concibe para burlarse del libertino Marqués des Arcis (Edouard Baer).



Sin embargo, la discreta señorita de Joncquières (Alice Isaaz) acabará por revelarse como una prudente esposa pese a la mala reputación que la precede, tanto a ella como a su madre (Natalia Dontcheva), de modo que al final lo que se impone es la inteligencia por encima de las habladurías y demás infundios propagados por la malicia del vulgo obtuso.

Como es habitual en todos sus filmes, Mouret cuida minuciosamente la puesta en escena, sacando un partido excepcional de las localizaciones en exteriores, así como de la fastuosidad de las dependencias del Château de Sourches, en cuyo interior, a menudo iluminado con velas, a lo Barry Lyndon, habita la protagonista. También la fotografía colorista de Laurent Desmet (colaborador asiduo del director) y, sobre todo, el diseño de vestuario de Pierre-Jean Larroque (recompensado con un premio César por su excelente trabajo) otorgan el necesario verismo para recrear con todo lujo de detalles la Francia del Antiguo Régimen.



domingo, 13 de noviembre de 2022

Sólo las bestias (2019)




Título original: Seules les bêtes
Director: Dominik Moll
Francia/Alemania, 2019, 117 minutos

Seules les bêtes (2019) de Dominik Moll


Resulta inevitable contemplar los gélidos paisajes nevados de Seules les bêtes (2019) sin que se nos vengan a la mente títulos como Fargo (1996) o la menos citada, pero igualmente magistral, Affliction (1997) de Paul Schrader. Por otra parte, ocurre lo mismo con la multiplicidad de puntos de vista y tramas interconectadas en distintos lugares del planeta que ya había explorado el González Iñárritu de Babel (2006) y que aquí volvía a ser un elemento clave de la mano del francoalemán Dominik Moll.

Adaptación de la novela homónima de Colin Niel (el novelista, por cierto, interpreta un breve papel como dependiente en una cooperativa), los hechos descritos constituyen un sólido thriller en el que todas las piezas irán encajando hasta completar un panorama desolador a propósito de las relaciones humanas en un mundo cada vez más global y menos de fiar (si es que alguna vez lo fue...).



El caso es que todos y cada uno de los personajes que integran este caleidoscopio de destinos entre la Francia profunda y los barrios populosos de Abiyán, la capital económica de Costa de Marfil, mienten de alguna forma. O, por lo menos, se resignan a llevar una doble vida que el azar (esa fuerza poderosa que, según el hechicero al que acude el joven Armand, es más grande que cualquiera de nosotros) a punto está de hacer saltar por los aires.

Aunque no es ésa exactamente la enseñanza más valiosa de cuantas el sabio Papa Sanou (Christian Ezan) le aporta al joven africano (Guy Roger 'Bibisse' N'Drin). En realidad, la esencia de todo lo que afirma el brujo se resume en una sola frase: "El amor es dar lo que no se tiene". Quizá si Michel (Denis Ménochet) lo hubiese sabido, habría valorado más su matrimonio con Alice (Laure Calamy) y así, tal vez, no se habría precipitado el pernicioso efecto dominó que atrae la fatalidad sobre buena parte de los protagonistas de esta historia.



sábado, 18 de enero de 2020

El reflejo de Sibyl (2019)




Título original: Sibyl
Directora: Justine Triet
Francia/Bélgica, 2019, 100 minutos

El reflejo de Sibyl (2019) de Justine Triet


El hecho de que un cineasta intente ensayar nuevas formas de expresión es siempre admirable, independientemente de que salga airoso o no de sus experimentos. Que es, por cierto, lo que le ocurre a Justine Triet en El reflejo de Sybil (2019), una de esas películas que, a fuerza de querer abarcar demasiadas cosas, termina por no llegar a ninguna parte.

A este respecto, podría parecer que psicóloga en plena crisis de los cuarenta, novelista que se inspira en casos clínicos de su propia consulta, miembro de Alcohólicos Anónimos, madre soltera, script en un rodaje en la isla de Estrómboli y hasta cantante ocasional son demasiados roles para un solo personaje, aunque Virginie Efira los aborde todos con la soltura que es habitual en ella. Ahora bien: cómo se le queda la cara al espectador ante semejante engendro ya es otro tema…



Quizá porque su protagonista es escritora, el filme adolece de una estructura narrativa a base de saltos en el tiempo y mezcla de planos ficcionales que iría muy bien para un libro, pero que en el cine, más dado a lo lineal, corre el riesgo de generar una cierta confusión. Se adivina, en todo ello, una ligera influencia del Alain Resnais de Mon oncle d'Amérique (1980) o de modelos más recientes como Personal Shopper (2016) de Olivier Assayas, pese a que habrá quien diga que el fondo carece de la misma fuerza.

En todo caso, si la dependencia recíprocamente enfermiza que aquí se plantea entre psicoterapeuta y paciente psicoanalizada (Adèle Exarchopoulos) adquiere, por momentos, tintes de thriller, también hay lugar, al mismo tiempo, para la confesión autobiográfica de aires un tanto rossellinianos, toda vez que la directora se desdobla en uno de los personajes de los varios triángulos amorosos expuestos en la película.


lunes, 20 de mayo de 2019

La última locura de Claire Darling (2018)




Título original: La dernière folie de Claire Darling
Directora: Julie Bertuccelli
Francia, 2018, 94 minutos

La última locura de Claire Darling (2018)


Sería muy fácil despachar por la vía rápida el comentario de La dernière folie de Claire Darling (2018) limitándose a decir que la película explica el triste final de una señora enferma de alzhéimer. Fácil y, sobre todo, frívolo. Porque partiendo de una novela de la norteamericana Lynda Rutledge (Texas, 1950), Julie Bertuccelli ha sabido construir un filme de resonancias proustianas en el que el hallazgo casual de un anillo, olvidado durante decenios en el fondo del cajón de una cómoda, puede desencadenar mil y un recuerdos de un pasado tan remoto como doloroso.

Lo cual es otra de las características esenciales de la cinta: ese constante ir y venir desde el presente hasta épocas pretéritas según el modelo fijado por el Bergman de Fresas salvajes (1957). Y así, en su afán por desprenderse de los muchos enseres que ha ido acumulando a lo largo de su vida, el personaje de Catherine Deneuve se verá en la tesitura de tener que afrontar no pocos de los fantasmas que llevan atenazándola desde su juventud.

Deneuve / Mastroianni: madre e hija en la ficción y en la realidad


Una atemporalidad que forzosamente provoca el que los límites entre el aquí y ahora y las evocaciones de su memoria se hayan ido desdibujando hasta hacer de ella un ser frágil y a expensas de la codicia de los numerosos parroquianos que se cuelan en el jardín de la mujer, ávidos de apropiarse de sus libros y muebles.

Aunque los desvaríos de Claire tendrán, como contrapartida, la irrupción en escena de su hija (Chiara Mastroianni), ausente durante años del entorno familiar, y de la joven Martine (Laure Calamy), amiga de infancia del malogrado hijo de la vieja dama. Planteamiento que obliga a desdoblar la puesta en escena en dos niveles temporales, siendo Alice Taglioni quien interpreta a la madame Darling de hace tres décadas.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Los casos de Victoria (2016)




Título original: Victoria
Directora: Justine Triet
Francia, 2016, 97 minutos

Los casos de Victoria (2016)


Es tanta la sutileza de lo que se propone mostrar la directora Justine Triet con su segundo largometraje (La bataille de Solférino había sido el primero, en 2013) que difícilmente podía llegar a buen puerto: una comedia que es un drama y, al mismo tiempo, una película de juzgados en la que también intervienen animales y niños... Ummm... Demasiadas cosas a la vez. Ya se sabe: quien mucho abarca...

Que la bella Victoria (Virginie Efira) es un caos de mujer salta enseguida a la vista, pero de ahí a llamarla "superheroína de los tiempos modernos", como reza el cartel promocional de la película, media un abismo. ¿Por qué debería ser merecedora de tal apelativo una abogada divorciada que apenas se ocupa de sus dos hijas, que recibe en su habitación a desconocidos con los que contacta a través de internet mientras las niñas juegan en la sala de estar con el canguro de turno?



Bueno, claro: es que para los integrantes de la generación Y eso de ser desorganizado es el summum de la fascinación y, por más que la protagonista pretenda hacernos creer que busca un poco de estabilidad en su vida, lo cierto es que a buen seguro que, para muchos, el atractivo principal de Los casos de Victoria será verla a ella fluctuando en ese apartamento desordenado, ora riendo ora desmayándose.

Una boda que acaba con la novia acusando al novio de apuñalarla; un dálmata y un chimpancé testificando en el ulterior juicio; un litigio paralelo en el que Victoria acusa a su ex de difamarla aireando intimidades en un blog... Ciertamente, Hawks, Wilder o Leo McCarey habrían hecho maravillas con unos ingredientes tan disparatados, no así una directora carente de la agudeza de aquellos grandes maestros.