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miércoles, 3 de diciembre de 2025

Flores para Antonio (2025)




Directores: Isaki Lacuesta y Elena Molina
España, 2025, 98 minutos

Flores para Antonio (2025) de I. Lacuesta & E. Molina


Transcurridos treinta años desde la fatídica desaparición de Antonio Flores (1961-1995), su hija Alba indaga en el pasado familiar con el objetivo de descubrir detalles que nunca antes se había atrevido a preguntar. El resultado, Flores para Antonio (2025), se plantea como un viaje emocionantísimo a las interioridades de una saga de artistas, cierto, pero también, y por encima de todo, como ejercicio de introspección mediante el que superar el duelo y demás patrones de pensamiento limitantes que la protagonista ha arrastrado desde hace décadas como consecuencia del trauma que le supuso el fallecimiento prematuro, y en circunstancias especialmente dolorosas, del padre.

No en vano, el documental lleva por subtítulo "una película de conversaciones pendientes", razón por la cual tanto las tías de Alba, Lolita y Rosario, como su madre, Ana Villa, se prestan a romper un silencio de años contándole todo aquello que hasta la fecha le impedía reconstruir la verdadera personalidad de alguien que, pese a su dimensión pública, no deja de ser un desconocido para ella. Además, ahora que Alba supera la edad que tenía su padre cuando éste murió, parece llegado el momento de afrontar el reto. De ahí que recurra a los consejos de Sílvia Pérez Cruz para recuperar su propia voz, ella que dejó de cantar tras la muerte de su padre.

Terapia familiar


Por su parte, los directores, Isaki Lacuesta y Elena Molina, recuperan infinidad de filmaciones inéditas, la mayoría de ámbito doméstico (impresionante la escena de la niña cantando blues mientras su padre la acompaña a la guitarra), que permiten que el espectador sea también partícipe de ese redescubrimiento de un artista cuyo paso por la mili, por cierto, no le sirvió para otra cosa sino para truncar su fulgurante carrera. Y también, por lo que se insinúa, para acabar de engancharse a las sustancias estupefacientes que, al fin y a la postre, marcarían su posterior declive personal. Un ocaso que se precipitaría por la enfermedad y posterior fallecimiento de la matriarca del clan, la mítica Lola Flores, con la que apenas se llevó quince días y cuyo recuerdo está presente de principio a fin del relato.

Original, conmovedor, sincero... El estilo visual de Flores para Antonio contribuye a ensalzar la figura de un genio atormentado, autor de letras brillantísimas que aparecen a menudo sobreimpresas en pantalla junto con algunas ilustraciones de su faceta menos conocida de dibujante y autor de collages. Como también el testimonio de quienes lo conocieron (Sabina, Ariel Rot, Antonio Carmona...) acaba de perfilar el retrato del cantante y compositor, pero sobre todo del ser humano.



miércoles, 6 de agosto de 2025

Josep (2020)




Director: Aurel
Francia/España/Bélgica, 2020, 75 minutos

Josep (2020) de Aurel


Ambientada en febrero del 39, cuando miles de republicanos españoles buscaban refugio en Francia, Josep (2020) es otra de esas pequeñas joyas que la animación europea, sin duda más artesanal que la americana o la asiática, produce de vez en cuando. Su director, Aurélien Froment (o simplemente Aurel, como suele firmar), nació en Ardèche en 1980 y debutaba con esta historia basada en la figura del dibujante catalán Josep Bartolí i Guiu (1910-1995).

Aun así, no estamos ante un biopic convencional, sino que los hechos en los que se inspira se ven de algún modo ficcionalizados. A tal efecto, se introduce una trama paralela cuyos protagonistas son los descendientes del supuesto gendarme bondadoso que, contraviniendo las órdenes de sus superiores, se apiadó de Bartolí durante la estancia de éste en los campos de concentración donde, como tantos otros exiliados, fue recluido por las autoridades francesas.



Adornada con las voces, entre otros, de Sergi López y Sílvia Pérez Cruz, quien también se encarga de la música, la cinta se caracteriza por el estatismo de unas ilustraciones mediante las que, además de dejar constancia del sufrimiento de los vencidos, se reflejan a su vez las ensoñaciones del protagonista con su prometida, de la que no ha vuelto a tener noticias desde que dejó Barcelona, e incluso con la mítica Frida Kahlo, compañera sentimental del susodicho, ya durante su exilio en Méjico.

A consecuencia de esa doble trama a la que antes nos referíamos, la acción salta continuamente del pasado al presente, lo cual da pie a un interesante paralelismo o contraste entre el compromiso de aquellos que todo lo perdieron por defender sus ideales y la indiferencia e incluso el olvido en el que dicha lucha terminaría cayendo. Sin embargo, ese mismo planteamiento da pie a una emotiva relación entre el gendarme, ya moribundo, y su nieto, aficionado también al dibujo como Bartolí y, por lo tanto, responsable de mantener viva, en lo sucesivo, la memoria histórica.



jueves, 5 de septiembre de 2024

Si me borrara el viento lo que yo canto (2019)




Director: David Trueba
España, 2019, 89 minutos

Si me borrara el viento lo que yo canto (2019)


Nadie diría, así de entrada, que la figura de Chicho Sánchez Ferlosio, cantautor excéntrico y ácrata, pudiese estar relacionada de alguna manera con la lejana y gélida Suecia y, sin embargo, el documental de David Trueba Si me borrara el viento lo que yo canto (2019) desvela la fuerte conexión que hubo entre dicho personaje y el país escandinavo.

Todo comenzó a raíz de la grabación clandestina de unas composiciones que unos estudiantes suecos lograron realizar con la ayuda de un magnetófono y que, tras una visita relámpago a Madrid a bordo de un modesto Renaul 4, en cuyos bajos viajó pegada la cinta, acabarían publicando de forma anónima en Estocolmo bajo el título de Canciones de la Resistencia española (1963). La portada, obra del pintor exiliado José Ortega, mostraba dos gallos, uno rojo y otro negro, que simbolizan la dicotomía entre el fascismo y la lucha antifranquista.



Entre los diversos testimonios que aportan sus declaraciones destaca la presencia de Ana Guardione, primera pareja y madre de los hijos de Chicho, además del editor y poeta Jesús Munárriz y el profesor, vinculado al Instituto Cervantes, Emilio Quintana Pareja, quien ha dedicado buena parte de su actividad académica a investigar el impacto de dicho álbum sobre los sectores más progresistas de la sociedad sueca.

También intervienen rostros conocidos del ámbito mediático como el periodista Máximo Pradera, sobrino además del cantautor, la cantante Sílvia Pérez Cruz y el siempre elocuente Fernando Sánchez Dragó, compañero de fatigas de Chicho durante aquellos primeros días de protestas en la Facultad de Filosofía y Letras, cuando las huelgas de mineros en Asturias o la ejecución sumarísima del comunista Julián Grimau situaron a España en el centro de interés de la opinión pública internacional.



sábado, 17 de diciembre de 2016

Cerca de tu casa (2016)




Director: Eduard Cortés
España, 2016, 93 minutos

Cerca de tu casa (2016) de Eduard Cortés


No era fácil el reto que se había marcado Eduard Cortés con Cerca de tu casa (2016): llevar a cabo un musical sobre los desahucios producidos en nuestro país a consecuencia de la crisis económica conlleva sus riesgos, más que nada porque ni el tema parece prestarse a ello ni tampoco el público potencial de una película de semejantes características ha demostrado valorar la propuesta. 

En su planteamiento estrictamente dramático, la historia peca un tanto de simplista al ir cayendo sucesivamente en la mayoría de tópicos que cabía esperar: personajes planos sin profundidad psicológica, maniqueísmo de la dicotomía banqueros versus afectados, victimismo panfletario, una (en nuestra opinión) fallida subtrama con los policías, en un claro intento de mostrar que quienes desalojan también tienen sus propios sentimientos...



Tampoco los actores del reparto ofrecen siempre la credibilidad necesaria en un filme de temática social, pese a contar con figuras de la talla de Lluís Homar. Puede que Oriol Vila y Victòria Pagès aporten algo más de verosimilitud en sus papeles de empleados de una entidad financiera, o Adriana Ozores y Manuel Morón como padres avaladores. Pero Ivan Massagué vendiendo alarmas antiincendios...

Sin embargo, y a pesar de todo lo dicho, es necesario aplaudir la valentía de una producción que se atreve a ofrecer algo más de lo que viene siendo habitual en el cine español y en cuyo lirismo se percibe la impronta de musicales de Jacques Demy como Une chambre en ville (1982). Destacan por su belleza escenas como la coreografía de Sol Picó en el andén de una estación, donde los usuarios acabarán cayendo a las vías en sutil alusión a los impulsos suicidas de Sonia, interpretada por una debutante Sílvia Pérez Cruz, autora también de la música y en cuya voz reside buena parte de la fuerza de la película.