viernes, 13 de marzo de 2015

Mi mejor amigo (2006)




Título original: Mon meilleur ami
Director: Patrice Leconte
Francia, 2006, 94 minutos


« On ne voit bien qu'avec le cœur. L'essentiel est invisible pour les yeux... »


Mi mejor amigo (2006)

El francés Patrice Leconte (París, 1947) dirigió en 2006 esta entrañable comedia que tiene por protagonista a François Coste (interpretado por el siempre convincente Daniel Auteuil). François es un anticuario muy materialista únicamente interesado en extraer el máximo beneficio económico posible de las antigüedades con las que comercia. Pero ha descuidado hasta tal punto su relación con los demás que Catherine (Julie Gayet), su socia en la galería, le hace notar que no tiene ni una sola amistad de verdad, extremo que él niega apostando que en breve le presentará a su mejor amigo.

En el cumpleaños de François


Bruno (Dany Boon), en cambio, es un encantador taxista de memoria enciclopédica que parece poseer el don de caer bien a todo el mundo, acaso gracias a su fórmula de las tres eses: simpático, sincero y sonriente. Su pasión son los concursos culturales de preguntas y respuestas, aunque se pone tan nervioso a la hora de la verdad que, una vez tras otra, lo han ido rechazando en los sucesivos castings a los que se ha presentado.

Aparentemente, Bruno y François no tienen nada en común, pero sus destinos acabarán por cruzarse para ponerlos a prueba y hacerles entender cuál es el verdadero sentido de la amistad.

Mi mejor amigo es una de esas pequeñas grandes películas, de las que quizá no pasen a la Historia del Cine con mayúsculas pero que tienen la enorme virtud de reconciliarnos con el género humano. A tal efecto, son destacables algunas referencias literarias que implícita o explícitamente contiene el film. Bruno y François, por ejemplo, recuerdan un poco a Sancho y don Quijote, respectivamente, no solo porque poseen caracteres opuestos que se atraen sino, sobre todo, porque se influyen mutuamente y evolucionan a lo largo de la trama. Otro caso que se menciona abiertamente es el de Aquiles y Patroclo, la pareja de amigos de la Ilíada. De hecho, la efigie de ambos aparece dibujada en el jarrón griego de precio prohibitivo que François arrebata en la subasta al productor televisivo Delamotte. Aunque, probablemente, la cita más emotiva provenga de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Cuando François Coste tiene ocasión de revisar en casa de los padres de Bruno los recortes que éste fue atesorando durante su niñez, descubre anotado en una libreta el siguiente fragmento, perteneciente al capítulo XXI:

"Tu n'es encore pour moi qu'un petit garçon tout semblable à cent mille petits garçons. Et je n'ai pas besoin de toi. Et tu n'a pas besoin de moi non plus. Je ne suis pour toi qu'un renard semblable à cent mille renards. Mais, si tu m'apprivoises, nous aurons besoin l'un de l'autre. Tu seras pour moi unique au monde. Je serai pour toi unique au monde..."

De ese mismo capítulo procede la cita que encabeza esta entrada y que podría servir perfectamente de moraleja a la búsqueda que lleva a cabo François: "Lo esencial es invisible para los ojos: solo se ve bien con el corazón".

François y Catherine durante la subasta (Daniel Auteuil y Julie Gayet)
El director Patrice Leconte junto al jarrón de la discordia


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