sábado, 10 de diciembre de 2022

Los brujos de Marte (1965)




Título original: The Wizard of Mars
Director: David L. Hewitt
EE.UU., 1965, 78 minutos

Los brujos de Marte (1965)


Curiosa producción espacial de serie Z también conocida como Horrors of the Red PlanetAlien Massacre o incluso Journey Into the Unknown. Aunque lo más llamativo de The Wizard of Mars (1965) no es tanto esa retahíla de títulos alternativos, sino los muchos paralelismos de su argumento con la obra cumbre de L. Frank Baum. Y es que la tripulación de la nave se compone de cuatro astronautas, tres hombres y una mujer "casualmente" llamada Dorothy (Eve Bernhardt), que, tras verse forzados a aterrizar en el planeta rojo, deberán explorar sus abruptos paisajes hasta dar con los restos de un camino de baldosas amarillas y finalizar tan ardua peregrinación a través del desierto en las ruinas de una antigua ciudad donde aún perdura la conciencia colectiva de quienes un día la habitaron.

Del largo y trascendental discurso que les dirige dicha cabeza (con las facciones, por cierto, de John Carradine) se deduce que la civilización marciana quedó sumida en un eterno presente, fuera del tiempo, a la espera de que alguien reponga una delicada esfera de cristal en el interior de un extraño mecanismo de relojería dotado de un enorme péndulo que representa el sol. Como consecuencia, todo vuelve a fluir tras milenios de quietud para, acto seguido, desintegrarse, mientras que los cuatro protagonistas reaparecen, exhaustos y maltrechos, en el interior de su cabina. Sorprendentemente, comprueban con estupor que tan sólo han transcurrido dos minutos desde su última transmisión...



Admitiendo, de entrada, que se trata de un producto a todas luces obsoleto (baste con señalar que la acción, entonces futura, se sitúa ¡el 1 de enero de 1975!), la cinta, ópera prima como director del especialista en efectos visuales David L. Hewitt, posee, sin embargo, un innegable encanto vintage. Así pues, las escenas en exteriores se resuelven a base de dunas interminables y primeros planos de magma incandescente que recrean con solvencia el aspecto de la desolada superficie de Marte.

Cierto que las interpretaciones, con la salvedad del ya mencionado (y siempre respetable) John Carradine, no son nada "del otro mundo" (nunca mejor dicho), pero, aún así, y a pesar de que las supuestas florituras que prometía el cartel de la película a propósito del sistema Ultra-Depth hoy nos hagan sonreír, la verdad es que los escasos 33.000 dólares que costó la producción tampoco daban para mucho más.



6 comentarios:

  1. Me encantan estas series B de ciencia-ficción.

    Un abrazo.

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    1. Están un poco demodés, pero hacen las delicias de todo buen cinéfilo.

      Un abrazo.

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  2. Tampoco se puede ser demasiado exigente entonces.

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    1. La verdad es que no mucho. Aunque no deja de ser una rareza digna de echarle un vistazo (aunque sólo sea por curiosidad).

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  3. Hola Juan!
    Algún detalle curioso siempre acabas encontrando, estaba buscando datos en IMDb y le dan un mísero 3,4. Esto de las puntuaciones hay que cogerlo con pinzas...
    Saludos!

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    1. Hombre: lo que sí que es cierto es que la película no ha envejecido demasiado bien que digamos. De ahí que los usuarios de IMDb se ceben con ella.

      Saludos.

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