lunes, 5 de enero de 2026

El círculo (2000)




Título original: Dayereh
Director: Jafar Panahi
Irán/Italia/Suiza, 2000, 90 minutos

El círculo (2000) de Jafar Panahi


Si con sus dos primeras películas, El globo blanco (1995) y El espejo (1997), sendas parábolas explicadas a través de los ojos de una niña, Jafar Panahi había salido más o menos indemne del intento de retratar la sociedad iraní, no ocurrió lo mismo con El círculo (2000), cruda semblanza de la vida de varias mujeres, todas ellas perseguidas por el régimen teocrático de los ayatolás. Tanto es así que la película no sólo fue prohibida de inmediato, sino que marcó el inicio de la larga y tormentosa relación de Panahi con la censura de su país, la cual desembocaría años más tarde en su arresto domiciliario y la prohibición terminante de filmar.

Comienza la acción en un paritorio con el nacimiento de una niña, hecho funesto en opinión de su abuela, ya que intuye que los miembros de la familia del padre, deseosos de tener un varón, la repudiarán de inmediato. Acto seguido, el centro de interés se desplaza a unas reclusas que, aprovechando un despiste de sus celadores, se dan a la fuga por las calles de la siempre bulliciosa Teherán. No queda muy claro por qué estaban en la cárcel, aunque sí salta a la vista que quedarán marcadas de por vida. Por último, una prostituta es detenida tras una redada y acaba en el interior de un calabozo. La ventanilla de la celda remite a la escena inicial, con lo que la estructura circular a la que alude el título queda cerrada.



El trasfondo en el que se enmarcan los hechos deja intuir una sociedad estructuralmente corrupta cuyos funcionarios, como el soldado que pide a la protagonista que llame por teléfono a su amante, no dudan en saltarse las leyes represivas que ellos mismos defienden. Pero, por encima de todo, se trata de un Estado oficialmente misógino que condena a las mujeres a vivir en perpetua servidumbre, despojándolas no ya de sus derechos, sino de la más mínima dignidad como seres humanos. Así pues, no es extraño que, instaladas en el miedo continuo, se escondan para fumar o recurran a mil y un subterfugios si, a pesar de lo restrictivo del sistema, alguna de ellas se arriesga finalmente a abortar. Aunque la situación más dramática de todas las expuestas es la de aquella madre soltera que decide abandonar a su hija en plena calle con la esperanza de que la recoja alguna familia.

Sin embargo, ello no impide que se aprecien ciertos atisbos de sororidad entre las protagonistas, reconociendo las unas en las otras el mismo dolor y las mismas restricciones. A este respecto, transcurridas más de dos décadas desde que El círculo se alzase con el León de Oro en Venecia, su testimonio sigue siendo dolorosamente relevante. Entre otras razones porque las actuaciones naturalistas de sus actrices no profesionales, la predilección por los espacios asfixiantes y la sensación de urgencia y realismo casi documental que transmite la cámara en mano dan fe de lo que en su momento supuso una crítica valiente por la que su autor todavía sigue pagando un altísimo precio.



6 comentarios:

  1. Un estudio crudo sobre la opresión que viven las mujeres eran Irán. Con un estilo casi documental, una puesta en escena austera y una estructura circular y coral, Panahi convierte lo cotidiano en denuncia, logrando un cine incómodo, sobrio y de gran fuerza ética. Como casi siempre, el director iraní dejó en mí un amargo poso de tristeza.

    Saludos.

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    1. Yo creo que cualquier espectador medianamente sensible experimenta la misma sensación que describes.

      Saludos.

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  2. Valiente Panahi y no menos los y las miembros del elenco que se juegan literalmente el cuello por participar en semejante desafío a la autoridad.

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  3. Me gusta el cine de Panahi. He visto casi todas sus películas y no me extraña -dado el país en el que vive- el calvario que ha seguido desde "El Círculo" para tratar de hacer lo que más le interesa: cine.
    Saludos.

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    1. Tiene mucho mérito, efectivamente. Ojalá le concedan el Óscar.

      Saludos.

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