viernes, 3 de marzo de 2023

El 13-13 (1943)




Director: Luis Lucia
España, 1943, 68 minutos

El 13-13 (1943) de Luis Lucia


Fue tanta la cautela con la que Concha Gullón y Bernaldo Sáez, guionistas de El 13-13 (1944), abordaron esta inusual historia de espías que los hechos descritos quedan un poco en tierra de nadie, sin que se sepa a ciencia cierta ni para quién trabaja la pareja protagonista ni cuál es exactamente el objeto de las confidenciales misiones que les encargan. Se menciona mucho, eso sí, la seguridad de una patria inconcreta para la que unos y otros ponen a disposición sus servicios. 

Todo lo cual obedece, sin duda, a la particular situación política que se estaba viviendo en aquella España autárquica de los primeros cuarenta, ambiente nada proclive para entrar en detalles que la censura franquista habría vetado casi con toda seguridad. El caso es que, para que no hubiera lugar a dudas, los títulos de crédito iniciales se cierran con la siguiente advertencia: "El lugar de la acción y los personajes de esta película son imaginarios".

"Doy a mi niña dos rosas y una piña: doy, doy, doy..."


A fin de cuentas, los derroteros por los cuales discurre la trama oscilan entre la comedia romántica y el drama policíaco sin que llegue a ser ni una cosa ni la otra. El debutante Luis Lucia (1914-1984), hasta entonces abogado y productor ejecutivo de CIFESA, dirige una irregular cinta de amor y suspense cuya apresurada puesta en escena de ágiles diálogos (a menudo precipitados) intenta beber, dentro de lo posible, de un determinado cine americano por entonces muy en boga.

Según estas premisas, Rafael Durán aspira a ser una especie de Humphrey Bogart, por lo que su Pablo de Mirtonel, el agente 13-13 ("un héroe de la patria y del amor"), aparece invariablemente ataviado con impecable traje y sombrero de ala ancha, mientras que la Berta de Luminsar a la que da vida Marta Santaolalla, la agente 13-14, responde al mismo perfil de, por ejemplo, una Carole Lombard. Pero como el objetivo es desmarcarse de cualquier alusión ideológica, tanto el coronel Berkel (Alberto Romea) como los imprecisos jerarcas enemigos (Ramón Martori y José Prada) adquieren un aire de opereta que contrasta vivamente con el melodramático final ante el pelotón de fusilamiento.



4 comentarios:

  1. Hola Juan!
    No sabes como te agradezco estos descubrimientos que nos traes, me encantan estas propuestas, siempre acabo disfrutandolas.
    Por cierto, al hilo del curioso significado del titulo, al leer lo de la agente "13-14" no he podido evitar pensar en la típica frase de "me quería hacer la 13-14", al buscar el origen me he encontrado con esto, es la primera de las referencias que me aparecen, es curiosa, no tenia ni idea: https://www.lasprovincias.es/culturas/201412/25/donde-viene-expresion-hacer-20141225183633.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F
    Saludos!

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    1. Muchas gracias por el enlace, Fran. No tenía ni idea de esa expresión que ahora veo que debió inspirar a los guionistas a la hora de ponerle un nombre en clave al personaje. También al protagonista masculino debieron llamarle 13-13 por el final aciago que le espera, aunque ni en un caso ni en el otro se hace referencia al porqué de dichos alias, puesto que debían resultar alusiones muy obvias para los espectadores de aquel entonces.

      Saludos.

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  2. Había que templar muchas gaitas con el guión y eso, muchas veces, se notaba en el resultado final del producto.

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