lunes, 27 de julio de 2026

La Odisea (2026)




Título original: The Odyssey
Director: Christopher Nolan
Reino Unido/EE.UU., 2026, 173 minutos

La Odisea (2026) de Christopher Nolan


Pocas veces una película levanta la expectación que ha precedido el estreno de La Odisea (2026) de Christopher Nolan. Sobre todo tratándose de una superproducción de casi tres horas que lo que hace básicamente es pervertir la esencia misma de los textos homéricos. Efectivamente, ni en el plano visual ni tampoco en el fondo de la historia se manejan referentes mediterráneos, por más que algunos exteriores se hayan rodado en localizaciones de Grecia, Italia o Marruecos. Muy al contrario, lo que destila la propuesta de Nolan, fría y oscura durante la mayor parte del metraje, parece que bebe de una cierta tradición shakespeariana pasada por el tamiz de lo que hoy demanda la industria hollywoodense con tal de satisfacer al gran público.

Al mismo tiempo, el guion del propio Nolan aparece trufado de reflexiones a propósito del destino de la humanidad que entroncan de pleno con el estado actual del mundo. En ese aspecto, el cineasta británico también se lo hace venir bien para, utilizando como pretexto un clásico de la literatura universal, colocar sus propias ideas a propósito de hacia dónde se dirige nuestra civilización. Destino que, huelga decirlo, no parece excesivamente halagüeño.



No obstante, hay momentos de la puesta en escena en los que se opta por soluciones bastante ingeniosas y hasta meritorias como, por ejemplo, el hecho de que Circe (Samantha Morton) no transforme a los hombres de Odiseo en cerdos por arte de magia, sino que moldea trabajosamente sus rostros hasta lograr que éstos adopten dicha apariencia. Y es que, de hecho, es ahí precisamente donde radica el verdadero interés de una película para cuyo rodaje se ha prescindido de efectos especiales de última generación, optando por métodos analógicos, como las tan pregonadas cámaras IMAX de setenta milímetros, frente a los hoy más comunes formatos digitales. Nada, por cierto, que no hubiese logrado antes Mario Camerini en su magistral Ulises (1954) protagonizado por Kirk Douglas...

En suma, y a la luz de lo hasta aquí expuesto, conviene dejar claro que el reparto estelar de esta Odisea, encabezado por Matt Damon, unido a la intensidad de un ritmo narrativo trepidante, hará las delicias de cualquiera que se acerque a disfrutar del espectáculo en pantalla grande (a pesar de que, en otro alarde más de puro marketing, se haya repetido hasta la saciedad que apenas un puñado de salas en todo el planeta están debidamente equipadas para proyectarla tal y como la ha concebido su director). Ahora, eso sí: que nadie se espere una adaptación fidedigna porque ya queda dicho que esto es otra cosa, apenas un tráiler alargado que picotea de aquí y de allá a su conveniencia y antojo con tal de asegurar la mayor espectacularidad y (of course) rentabilidad económica del producto.



5 comentarios:

  1. Es evidente que Nolan lleva la obra de Homero a su particular territorio, pero creo que lo hace con habilidad, y no deja de ser curiosa la semejanza con su anterior película "Oppenheimer", de acción y contexto muy distintos pero que, en el fondo, habla de lo mismo: de ese sentimiento de culpa que se relaciona más bien con una tradición judeocristiana ausente del poema homérico por razones obvias; y, añado, esta traición al espíritu del original literario ha sido objeto de alguna crítica que, por lo menos, resulta erudita; porque toda la cuestión acerca de los actores racializados me parece pueril, incluso interesada.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no lo sé, Ricard. En todo caso, lo que sí tengo meridianamente claro es que el tipo de cine que a mí me interesa va por otros derroteros.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Nolan puede permitirse estas libertades.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sobre todo porque le avalan los resultados en taquilla...

      Eliminar
  3. Pues creo que tendré que atarme al mástil para no oír los cantos de sirena. La veré tranquilo, en cuanto pueda.

    Recién busqué entre tus etiquetas si habías reseñado "Los Cañones de Navarone" y no la veo entre tus reseñas. La vi ayer, por recomendación casi involuntaria del bloguer-poeta-catalán Toro Salvaje.
    Un clásico que me había perdido hasta ayer, pero cuya música conozco por las filarmónicas y por esta banda argentina que la hace versión ska:

    https://www.youtube.com/watch?v=bHJOl9e6qxI

    Abrazos, amigo Juan

    ResponderEliminar