Título original: Shallow Grave
Director: Danny Boyle
Reino Unido, 1994, 89 minutos
![]() |
| Tumba abierta (1994) de Danny Boyle |
Lo que comienza como una colorida comedia juvenil sobre tres presuntuosos treintañeros escoceses que comparten apartamento evoluciona gradualmente hasta convertirse en una violenta persecución cuyo desenlace apunta hacia esa tumba de escasa profundidad a la que alude el título original. Efectivamente, Shallow Grave (1994), ópera prima del hoy ya consagrado Danny Boyle, plantea un incómodo triángulo entre tres personajes a priori joviales y despreocupados que, por un azar del destino, se ven envueltos en una espiral de fatales consecuencias.
El hecho de que uno de los implicados, Alex (Ewan McGregor), sea periodista de investigación (al que además, en un alarde de audacia narrativa, envían a cubrir el caso del que él mismo es partícipe) tiene su correlato en la condición de médico forense de Juliet (Kerry Fox), circunstancia que favorece igualmente el que la joven pueda ir poco a poco deshaciéndose de los miembros de un cadáver descuartizado... En cambio, David (Christopher Eccleston) es quien vive la transformación más aterradora, ya que su paso de contable retraído a paranoico violento que vive en el ático constituye el corazón del horror psicológico de la película.
Pocas veces se ha visto un debut en la dirección (de largometrajes, se entiende, pues Boyle ya acumulaba por aquel entonces una cierta experiencia en el ámbito televisivo) tan atrevido como el que supuso la cinta que nos ocupa. Y no sólo por la crudeza con la que se abordan temas enormemente incómodos, sino también por la osadía de un auténtico dilema moral, en forma de maletín repleto de billetes, que conducirá a los protagonistas a enfrentarse encarnizadamente a vida o muerte.
Un par de años antes de que Trainspotting (1996) supusiera el grito de guerra de toda una generación, el joven Danny Boyle irrumpía en la escena cinematográfica con un filme que no sólo marcó el inicio de una de las colaboraciones más fructíferas del cine moderno (entre Boyle, el productor Andrew Macdonald y el guionista John Hodge), sino que redefinió el thriller de serie negra con una estética vibrante y una moralidad retorcida. Cruel, divertida, sangrienta y profundamente cínica, no sólo representa una disección de la ética yuppie, sino una obra maestra en la que se sugiere que la amistad es apenas un barniz muy fino que desaparece en cuanto entra en juego el beneficio personal.
%20Poster.jpg)
%20champagne.jpg)
%20cast.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario