jueves, 18 de junio de 2026

Obsession (2025)




Director: Curry Barker
EE.UU., 2025, 108 minutos

Obsession (2025) de Curry Barker 


Una de las sensaciones del momento (y probablemente del año) es esta atípica cinta de terror psicológico, debut en la dirección de largometrajes del jovencísimo Curry Barker, que basa buena parte de su gancho en transformar el sueño romántico del protagonista masculino en una pesadilla inacabable, sugiriendo de forma brillante que la autonomía de la chica que le gusta ha sido usurpada por una fuerza maligna que habita su cuerpo hasta convertirla en una marioneta encargada de complacer, literalmente, el deseo de su dueño. Lo cual demuestra que, para tener éxito en taquilla, no se necesitan presupuestos multimillonarios cuando se dispone de un guion bien escrito, con una comprensión clara de las ansiedades contemporáneas.

La historia sigue los pasos de Baron "Bear" Bailey (Michael Johnston), tímido dependiente en un comercio local que se encuentra atrapado en la clásica relación platónica con su compañera de trabajo, y amor de la infancia, Nikki (Inde Navarrette). El caso es que, tras varios intentos fallidos de declararse, y sumido en la desesperación, Bear recurre a un extraño producto (una especie de varita que hay que partir por la mitad) para hacer realidad su único deseo: que Nikki se enamore perdidamente de él... De hecho, si la película se sostiene con tanta fuerza es, precisamente, gracias a Inde Navarrette. Su interpretación de Nikki conlleva una auténtica metamorfosis en la que la actriz oscila con una facilidad escalofriante entre la mirada tierna de una enamorada ideal y sus arrebatos de furia psicótica. De esta forma, se consigue que el público sienta el verdadero horror de la trama: percibir a Nikki como una prisionera consciente dentro de su propio cuerpo, obligada a interpretar una parodia amorosa para su captor.



En ese mismo orden de cosas, el mayor acierto de Obsession (2025) radica tal vez en su trasfondo ideológico. Y es que el guion, escrito por el propio Barker, deja entrever cuestiones como el resentimiento de género o la cultura de la frustración masculina, aunque sin incurrir en discursos maniqueos. Así pues, aunque Bear es retratado inicialmente como la víctima de un amor no correspondido, la película desmantela de inmediato esa fachada de buen chico, ya que, al forzar los sentimientos de Nikki, estaría cometiendo un acto flagrante de violación de su consentimiento. Y así, a medida que ella empiece a desmoronarse mentalmente y a cometer actos de violencia atroz, la respuesta de Bear será la parálisis física y el tartamudeo. De ahí que su incapacidad para detener al monstruo que él mismo ha invocado ponga de manifiesto una cobardía que vuelve la atmósfera insoportablemente tensa.

Con un presupuesto inicial de apenas 750.000 dólares (antes de ser adquirida por Focus Features y apadrinada por Blumhouse), la factura técnica de Obsession es, sin embargo, sobresaliente. Al igual que otros jóvenes talentos surgidos de plataformas digitales, como Kane Parsons en el caso de la reciente Backrooms (2025), Barker se encarga también del montaje. En ese sentido, la cinta que nos ocupa prescinde de los ritmos predecibles del cine comercial de Hollywood, valiéndose, en su lugar, de cortes abruptos y silencios incómodos. Aun así, los inicios de Barker en la comedia de sketches se perciben aquí mediante ironías crueles y a la vez cómicas que hacen que la trama transite por una delgada línea entre el horror absoluto y la comedia de enredos macabra. Una obra visceral, incómoda y, al mismo tiempo, brutalmente divertida que, en definitiva, consagra a su director y permanece en el recuerdo del espectador una vez se encienden las luces de la sala.



10 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Sin duda. Sobre todo porque, detrás de películas como ésta, se intuye la irrupción de una nueva generación de directores, dispuesta a renovar el género.

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  2. El joven director comprende que la pérdida de libertad emocional puede resultar más aterradora que cualquier criatura o amenaza sobrenatural. Dicen que la vida es corta, pero se puede hacer muy larga y difícil dependiendo de con quién la compartas.

    Un saludo.

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    1. Totalmente de acuerdo. Ya lo decía Oscar Wilde: "Ten cuidado con lo que deseas, porque puede hacerse realidad".

      Saludos.

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  3. El planteamiento a lo sueño de una noche de verano promete, el desarrollo veo que se desmelena. Falta la conclusión. Habrá que verla.
    Un abrazo.

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    1. Pues prepárate, Fernando, porque es de las que impactan.

      Un abrazo.

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  4. Estupendo debut de Curry Baker. Como dices, primero muestra al protagonista víctima de un amor no correspondido, pero después se revela como el villano al no liberar a Nikki de su deseo. De paso nos habla de una relaciones tóxicas. Momentos de terror que ponen los pelos de punta, otras cómicos que resultan de lo más incómodos y un gran final. Una de las sorpresas del año.

    Saludos.

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    1. Gran película, cierto, aunque también se ha beneficiado de una ingeniosa campaña de marketing.

      Saludos.

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  5. Totalmente de acuerdo con tu reseña. Es cierto que la sólida factura nunca parece la propia de un film tan barato y que a Barker y a la protagonista les sobra talento. Esperemos que perdure. Por cierto, leyéndote me ha venido a la cabeza otro referente, tal vez bastante obvio: Frankenstein.

    Un abrazo.

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    1. Pues sí, claro: la criatura que se le va de las manos a su propio creador. Algo de eso hay, por supuesto.

      Un abrazo.

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